2007. En un aula, comienza una amigable discusión. Los argumentos van y vienen, las voces por momentos se elevan y, como suele suceder en estos casos, llegar a un acuerdo parece imposible. Sin embargo, Rodrigo Cano (Ruy Comenta), Rodrigo Pérez-Grovas (Ruffus Cullen) y José Hernández-Riwes (Harry Hollow Halleluja) deciden formar The Dragulas (“vampiro que se viste de mujer; allí hay varios conceptos que nos laten: el travesti, la transgresión, el vampiro cultural tipo Bowie que se alimenta de otros creadores; también es la referencia al coche que tenía el abuelo en la serie Los Monsters y la rola de Rob Zombie”), trío que pisó por vez primera un escenario el 6 de junio de 2008.

Ha habido cambios en la alineación, pero esos tres integrantes aún permanecen en el grupo como el corazón indispensable que bombea la sangre y alimenta los proyectos. A ellos se han agregado Charo Pop en la voz, Natwow en el bajo y el Conde Donos en la batería, para convertirlo en sexteto y el próximo 9 de junio, en el Centro Cultural España, llevarán a cabo la conmemoración de su décimo aniversario con gran número de invitados.

Aquí una conversación con Harry Hollow Halleluja, a propósito de una agrupación que para muchos es un chiste y para otros muestra una manera de evolucionar.

En una charla informal comentaste que el grupo surgió como un experimento, de un seminario de una Facultad, ¿cómo fue?
Formábamos parte del Seminario de Investigación Permanente de Música y Literatura, el cual estaba auspiciado por el colegio de Letras Modernas de la Facultad de Filosofía y Letras; era un brazo del Seminario de Semiología Musical de la entonces Escuela Nacional de Música. En uno de los cursos impartidos, el cual corrió a cargo del musicólogo Philip Tagg, se nos mostró el artículo en video “Fernando The Flute”, en el que se expone cómo ciertos “musemas” (fregmentos musicales) aparecen en obras que (en apariencia) no tienen que ver una con la otra, como por ejemplo “Fernando” de ABBA y “Also Spracht Zaratustra” de Strauss, por mencionar algunos ejemplos. En el seminario comenzamos a hilar canciones que en apariencia son diferentes, en forma y fondo, para generar una nueva obra. En otras palabras, la música que generamos es un mashup; lo que hicimos fue mezclar discursos antagónicos salidos de varias canciones que forman parte de los panteones culturales del rock y del pop que se escucharon en México durante los años ochenta. Decidimos llevar a escena el ejercicio y así fue como nació uno de los ejes conceptuales que desembocó en The Dragulas.

¿Cómo se dio la transición de ser una banda experimento a una de verdad?
Cuando hicimos a un lado los mashups directos y comenzamos a generar música “propia” (con el mismo principio de los musemas). Para ello nos juntamos con Rogelio Gómez, ex guitarrista de Ansia, con el fin de aterrizar mucho más el proyecto y dar el salto del foro académico a la escena del rock nacional, cuyo objetivo a corto plazo era grabar el primero de una serie de discos en los cuales se desarrollara de manera distinta el concepto de referencia y archivo de la música rock/pop mexicana que se escuchó al sur del DF (nuestro contexto).

En 2008 editaron un sencillo titulado “A bailar” y  años después apareció Bocanada en París. Este, su primer álbum, ¿es un ensayo, un tributo o aún no encajaban del todo las piezas del rompecabezas?
Bocanada es el primero de la serie de cuatro discos en los que se compone música a través del desarrollo de musemas. La idea del disco era hacer una referencia a los grupos technopop de los ochenta, en los que no había batería sino caja de ritmos y los sonidos de sintetizador sonaban muy parcos.

En ese disco hay una frase de Picasso: “The bad artist imitates, the great artist steals” [la firma Picasso, pero Banksy raya con marcador el nombre del español para “imponer” el suyo], ¿refleja el espíritu del disco y del grupo en ese momento?
Del disco y del concepto. Otro de los ejes conceptuales de la banda es el discurso musical del glam rock inglés de principios de los setenta, el cual, musicalmente, parte del concepto de deconstrucción de Derridá (Bowie y Bolan dixit). Se toman o se roban secciones, melodías o canciones anglosajonas para generar una nueva obra. Ahí están los pasos de “Somewhere over The Rainbow” a “Starman” o de “Duke of Earl” a “Monolith” de Bolan, como ejemplos. Entonces, la frase de Picasso tomada o robada por Banksy hace referencia a este concepto. Siempre hemos invitado al personal a encontrar los referentes en nuestras canciones.

Iconos pop, el segundo álbum (cuyo nombre es preludiado en el centro del disco anterior), es una obra más definida. En este punto, ¿cambiaron los objetivos del grupo o se encararon de manera diferente?
Este disco ya está elaborado para una banda de rock, ya hay una chica vocalista, batería y bajo fijos. Ya fue grabado por The Dragulas, la banda de rock, no The Dragulas: dos vocalistas, una guitarra y una computadora. Las presentaciones previas a la grabación de Bocanada fueron echas por este combo, mientras que Iconos se montó y se grabó con el grupo que giró promoviendo ese primer LP.

¿Por qué en Le pop dangereux Vol. 5, su más reciente grabación, se hacen acompañar por los músicos de Decibel, cuál fue la intención?
Los Pop dangereux son una serie de discos que hacen referencia a las colecciones “Jugo de hits” o “Llena tu cabeza de rock”. En el Vol. 1 estarán los mashups que hicimos en la primera etapa de la banda, en el Vol. 5 (que es el único que hemos sacado) canciones de grupos de una escena específica del rock nacional del DF, de la primera mitad de la década de los ochenta, mientras que el Vol. 20 trae otras cinco canciones de grupos (Pedro y las Tortugas, Ninot, Las Ánimas del Cuarto Oscuro, Las Insólitas Imágenes de Aurora y Ansia) de otra escena del rock del DF de la segunda mitad de esa década. Invitar a Walter Schmidt, Alex Eisenring y los Carlos [Vivanco y Robledo] es hacer mucho más enfático el concepto de reconstrucción y reescritura en The Dragulas, al mismo tiempo que trata de ser un tributo a bandas y a personas que abrieron brecha para que el rock nacional pudiera desarrollarse.

¿Es un periodo que versionan porque te marcó a ti o a toda la banda?
Es una música que nos marcó a varios integrantes de la banda, principalmente a los tres miembros fundadores y también es la escena que está más ligada al glam rock inglés de los setenta, como al new wave anglosajón que se liga con la nueva ola española (también conocida como La movida), las cuales son las líneas de las que abrevan más The Dragulas. Aunque sólo yo estuve presente en ese periodo (y estaba muy chavo), recordemos que la mayoría de los grupos o solistas que se dicen influidos por The Beatles, Joy División o Nirvana, jamás los vieron en vivo.

Luego de diez años, ¿cómo ves lo logrado?
Pues hemos cumplido muchos de los objetivos que nos planteamos. El desarrollo de la banda ha sido bastante bueno, tanto en estudio como en vivo (ahí están tanto discos como videos que sirven de testimonio), y el comentario crítico o discurso se ha vuelto mucho más claro para quien se ha asomado a él.

Moderatto nació como un chiste, The Dragulas igual, ¿cuál es la diferencia entre uno y otro?
El ojo clavado verá que ambos chistes parten de una base del glam, pero mientras unos referencian y/o coverean, por ejemplo, a Parchis para desarrollarse, los otros lo hacen con Size. Vaya, unos pretenden ir por el lado de Gary Glitter y los otros por el de Roxy Music.

The Dragulas conmemoran diez años el próximo 9 de junio a las 20 horas, en el Centro Cultural España, con diversos invitados: Alfonso André, Humberto Álvarez, Poncho Figueroa, Walter Schmidt, Carlos Vivanco, Alex Eisenring, Carlos Robledo, entre otros. Los boletos se consiguen en línea  en la página del lugar. El 20 de mayo apareció The Dragulas vs. La Araña, recopilación de sencillos, canciones sueltas e inéditas, cuyo primer lanzamiento es el tema “Te buscaré”.