Aunque representa un rompimiento con su pasado (algo que ha disgustado a muchos de sus seguidores, sobre todo del sector ultra), lo cierto es que el nuevo disco de A Perfect Circle (APC), el proyecto alterno de Maynard James Keenan (Tool), es tan bueno como sus antecesores, los magníficos Mer de Noms (2000) y Thirteenth Step (2003).

Cierto también que tuvieron pasar cerca de tres lustros para la reaparición discográfica del grupo con este quizás inesperado Eat the Elephant. El álbum ha desconcertado a algunos, debido a que se relaciona muy poco con el sonido más o menos metalero de los trabajos anteriores de APC y apuesta por un sonido más accesible, menos duro, con un mayor énfasis en las partes melódicas (sin hacer a un lado la confección de atractivas atmósferas sonoras de orientación progresiva), aunque con la misma ferocidad crítica en las letras y en las preocupaciones sociales de Keenan. Si bien el mundo actual ha cambiado con respecto al de 2003, cuando aún no se vivían el auge a veces inquisitorial de las redes sociales, el azote de las fake news, la locura de la postverdad y la delirante preeminencia de la tecnología de uso personal, otras cuestiones siguen sin transformación alguna. La corrupción, la violencia, la injusticia, la pobreza, el terrorismo, el armamentismo, la guerra, la enajenación y varios males siguen azotando a la humanidad y APC continúa fustigándolos en sus canciones. En ese sentido, podríamos considerar a Eat the Elephant como un disco de protesta, aunque sin caer en el panfleto y tratando de mantener siempre una agradecible calidad poética.

Hay grandes cortes en este álbum, desde la homónima “Eat the Elephant” con que arranca, hasta joyas como “Disillusioned” y “The Doomed”. Otros temas destacables son “So Long, and Thanks for All the Fish”, “Talk Talk”, “By and Down the River” y “Get the Lead Out”.

Es verdad que Keenan y sus compañeros de A Perfect Circle tardaron muchos (quizá demasiados) años en volver a los estudios de grabación, pero más allá de cualquier controversia creo que el resultado ha valido la pena.