Poco antes de que apareciera su disco en colaboración 44/876, Sting y Shaggy dieron una entrevista en Londres a la agencia alemana de noticias DPA, mientras afuera del lugar de la charla llovía a cántaros. “El mundo necesita un poco de luz del sol”, bromeó Sting. “Y nosotros somos eso”. A lo que el jamaicano Shaggy añadió entre risas: “Cuando salga el disco, el sol brillará”.

Y es que este nuevo trabajo discográfico es como un baño de sol. El sencillo “Don’t Make Me Wait”, lanzado hace unos meses, es una mezcla de letra cantada y hablada por Shaggy, mientras Sting canta sobre una desenfadada base de reggae.

Para la relajada y alegre canción, se inspiraron en “Wait in Vain" de Bob Marley. “Cuando no estábamos cantando, nos estábamos riendo”, cuenta Sting en la entrevista. “Y creo que esa alegría se escucha en el disco”.

En realidad no estaba planeado que se convirtiera en un álbum completo, según explica Shaggy. “Sólo trabajamos en una canción y después nos sorprendimos con lo bien que sonábamos juntos”.

“Sobre el papel no lo habríamos pensado”, dice Sting. “Pero para mí la sorpresa es uno de los elementos más importantes de toda música”.

Dice la nota de DPA que con el trabajo en la canción se forjó una amistad que finalmente desembocó en un disco completo, algo que para Shaggy, de 49 años, es una consecuencia lógica.

“Musicalmente tenemos más o menos el mismo gusto”, dice. “Nuestra forma de ver la vida, el mundo y la humanidad es bastante parecida. Así que hemos encontrado muchas cosas en común y nos hemos dado cuenta de que nos gusta pasar tiempo juntos”.

El título del álbum representa la amistad transatlántica: 44 y 876 son los prefijos telefónicos nacionales de sus países de origen, Reino Unido y Jamaica.

“En Kingston nadie me reconoce, porque voy con el papá”, bromea Sting a sus 66 primaveras, refiriéndose a Shaggy. A lo que éste replica: “Jamaica es mi hogar, amo a mi país. Pero también digo lo que no me parece bien. Todos deberían hacerlo”.

El reggae nada tiene de extraño para Sting:  “En los años 70, la música reggae me influenció mucho. Y cuando viví en Jamaica, escribí un par de canciones muy influyentes, ‘Every Breath You Take’, por ejemplo”.

En 44/876 el tema “Dreaming in the USA” despierta en el bajista y cantante británico recuerdos de su antiguo grupo, The Police. Es una declaración de amor al país que ambos han elegido como hogar. “Estados Unidos es un país grande. ¡Ya lo es!”, comenta Sting haciendo referencia burlona al lema del presidente Donald Trump.

La canción es al mismo tiempo un himno dedicado a los dreamers, los jóvenes que entraron al país de forma ilegal y cuyo permiso de residencia corre peligro bajo el mando de Trump. “La idea de que un millón de jóvenes sean expulsados me parece espantosa”, dice Sting. “Estados Unidos debe seguir siendo el faro de la libertad”.

Las melodías de 44/876 son relajadas, pero en sus letras se habla de temas sociales y políticos, como en “Morning Is Coming”.

“Trata del momento del descubrimiento, en el que debe salir a la luz la verdad”, explica Sting. Se refiere a los escándalos políticos y las filtraciones en el marco del debate #MeToo. “Es importante. Necesitamos una luz al final del túnel”.

“Con este álbum hemos creado una plataforma para estimular la comunicación, para favorecer los intereses sociales y políticos y las relaciones humanas”, finaliza Shaggy.