Explorar, buscar, negarse al conformismo, rebelarse contra la historia oficial. En esta actitud que no se contenta con acatar lo conocido hay algo de contracultural. Probablemente el vocablo huele a anacronismo, pero ello no lo despoja de esa primigenia noción de resistencia tan necesaria hoy día.

Será difícil recontar/reconfigurar la historia, pero la aparición de atractivas compilaciones sonoras en años recientes por lo menos ha venido a mostrar que los países ubicados fuera de aquello denominado primer mundo buscaron desde momentos tempranos insertarse en la modernidad o por lo menos crear una propia. A discos decisivos como Tensión. Spanish Experimental Underground 1980-1985 (2012) y La ciudad secreta. The Experimental Sounds of Barcelona 1971-1991 (2014), la independiente ibera  Munster Records añade ahora  Invenciones. La otra vanguardia musical en Latinoamérica 1976-1988 (2017), placa doble con ejemplos de una época en la cual comenzó a darse la espalda al academicismo para, en su lugar, acoger posturas rebeldes, irreverentes y desfachatadas nacidas en el seno de la cultura popular y que, se apunta en el booklet, “se encuentran en esa etapa decisiva de socialización tecnológica y de puesta en marcha de pequeños estudios y laboratorios caseros”.

Atinado de parte de la discográfica ha sido invitar a Luis Alvarado (Buh Records, Perú) para  llevar a cabo la selección que incluye bandas de Perú, Venezuela, Chile, Argentina y México, entre otros países, agrupadas en dos grandes rubros: Folclore y Fusión e improvisación y electrónica.

Aquel escucha curioso que se acerque sin condescendencia a esta recopilación se verá sorprendido por la riqueza sonora aún oculta e ignorada en el continente. Hay ejemplos en los que se abraza la vanguardia, se mira al futuro, pero al mismo tiempo se guarda un pie en el folclore (Manongo Mújica,  “Caña Brava” ); son resabios primitivos de un mundo al cual quiere darse la espalda aunque no siempre es posible pues, señala Alvarado en las notas que acompañan el álbum, “fue un momento para la incorporación de sonoridades nativas, para el uso de tecnologías pobres o austeras o ligadas a su propio contexto”.

Muestra de ello es Banda Dispersa de la Madre Selva que incorpora  algo de tango a una alfombra en la que abundan los efectos sonoros (agua, silbidos, insectos, ladridos) en “Aquel país del horizonte sin límites”) o Amauta (Chile) en “Variaciones de Amauta”, en la que se explora el folclore con un inicio andino para luego pintarlo de blues, vanguardia y finalmente adherirse a la disonancia y al free jazz. Autoperro (Costa Rica) entrega un corte (“Concierto de la puerta”) con un poco de postpunk y Malalche (“Quilleihue”) un folk que rezuma Rock en Oposición.


Amauta

Grupo Um (Brasil) hace algo a medio camino entre lo  aleatorio y el free jazz; Carlos Da Silveira (Uruguay) explora la repetición, los silencios, la tecnología pobre (lo-fi la llamarían después) en “Así nomás” y los venezolanos de Musikautomatika hacen llegar un corte inédito (“Lluvias”) que es sobrecogedor en su oscuridad, como siniestra es la entrega del trío argentino QUUM (“Incidente en la ciudad de los hombres mecánicos”) en donde ya se advierten visos de los sonidos industriales mezclados con la efervescencia postpunk.


Musikautomatika

De México se incluyen “Orgón patafísico" (Decibel), “Necronomicón” (Vía Láctea) y “Michoacán: un paisaje sonoro” (Jorge Reyes). La segunda se presenta unida en sus tres partes (aunque dos de ellas se grabaron en 1989 y 1995, respectivamente) y la composición de Jorge Reyes pertenece a 2006, momento en el cual el compositor exploraba con asiduidad los territorios del arte sonoro.

Hay muchas preguntas, pero si bien ninguna de ellas se responde en su totalidad –no hay compilación capaz de hacerlo y tampoco es su papel–, luego de escuchar Invenciones, el melómano estará tentado a hurgar en el pasado sonoro de una América ignota y con seguridad se topará con muchas sorpresas.