Si pertenece usted a la generación que creció en los años ochenta o a la que lo hizo en la de los noventa, sabrá entonces que cuadrar ese círculo de poses y pasiones en conflicto entre ambas décadas es un gran reto musical. Nueve discos de Spoon pueden haber descifrado el código.

Hot Thoughts significa un significativo paso evolutivo para esta banda de Austin, Texas. Una rápida escucha de este nuevo disco nos revela que el grupo ha llevado su paleta sonora a un territorio mucho más aventurero que en anteriores producciones. No es la primera vez que Spoon ha estado dispuesto a bañar su sonido en sintetizadores u otros tratamientos electrónicos (como prueba están temas antiguos como “New York Kiss” o “Was It You”), pero sí es la primera que deja que estos elegantes espacios sonoros se apoderen del disco.

A lo largo de todas las canciones, en Hot Thoughts hay tramos mucho más largos sin voz que en otras ocasiones. Detrás de la canción “WhisperI’lllistentohearit”, por ejemplo, está un ambiente techno a la Blade Runner, con esa voz/guitarra esporádica de Britt Daniel sobre un exuberante lecho de sonido. “Pink Up” comienza con una hermosa introducción, tan dulce que deja que las notas se desenvuelvan con tenue moderación. Desde el principio, la banda había forjado música rítmica, sí, pero demasiado tensa para bailar y ahora está escribiendo música con beats más danzables. El álbum incluso termina con “Us”, un corte que cuenta con una melodiosa trompeta que nos hace recordar “Blackstar” de David Bowie.

De hecho, en muchos sentidos Hot Thoughts se siente como un homenaje a David Bowie, quien personificó el escurridizo puente entre el pop, el punk, el arte y los impulsos conflictivos y políticos que los Gen-Xers (Generación X) siempre han luchado por encontrar. Otras bandas lo han intentado y han muerto en el experimento. Hot Thoughts, en cambio, demuestra que Spoon es uno de los herederos más astutos de Bowie, en música y espíritu.

Esto no quiere decir que el grupo se haya convertido en una mala copia de Ziggy. “Shotgun” y “Do I Have to Talk You Into It” siguen dando a entender que la habilidad del baterista Jim Eno es abrirse paso a través de la mezclas, mientras que “Tear It Down” recuerda a “The Underdog” en el canon tradicional de Spoon, aquel de las declaraciones políticas inteligentes, tranquilas y ligeramente simbólicas. Además, Britt Daniel sigue sonando enojado, perspicaz, algo confundido, cansado y serio.

En general, todos los álbumes de Spoon tienen canciones fuera de serie, pero en Hot  Thoughts es la primera vez que no intentan hacer otra versión del Girls Can Tell de 2001. Llegar a esta nueva perspectiva –tan valiosa como la de los últimos veinticuatro años– es un logro bastante sensato y todo ello sin más fanfarria que una presentación humilde de una de sus mejores ofrendas: los pensamientos calientes.