Líder, compositor y cantante del afamado grupo de música retro Paté de Fuá —el cual combina el jazz de Dixieland con el tango, la chançon francesa y otros géneros—, González llegó a México hace veinte años, procedente de su natal Argentina. Desde entonces, ha ido haciendo una carrera musical tan consistente como exitosa. Con su grupo, fundado en 2006, ha grabado ya cinco álbumes. Con él es el siguiente Sin cortes.


¿Cuál fue la última película o el último libro que en verdad te estremecieron?
La película The Lobster de Yorgos Lanthimos y el libro Conversación con Sartre de John Gerassi.

¿Cuál es el personaje de ficción con quien más te identificas?
Desde niño siempre tuve una fuerte identificación con Atreyu, protagonista de la película La historia interminable, y creo que ha sido esa historia la que más me ha impactado en la vida. Tampoco es que la vuelva a ver, pero al contemplar ese nivel de fantasía cuando tenía seis años, me dejó perplejo. Pero siempre me he identificado mucho también con Juan Pablo Castel, personaje principal y narrador de la novela de Mario Benedetti El tunel. Será por esa tristeza de oficinista rioplatense o que cuando leí ese libro era yo un Godínez y también muy joven y creo que las cosas que nos impactan de jóvenes, tal vez porque somos inocentes campos fértiles, no nos vuelven a impactar de la misma manera cuando somos algo más adultos.

¿Cuál es el mejor álbum de todos los tiempos?
Es imposible de decir, no tengo un álbum favorito y entre los que más me gustan, encuentro cosas que no son de mi agrado. Te podría decir que creo que Caetano Veloso ha hecho una carrera genial, que la originalidad de Tom Waits me sigue cautivando después de más de 25 años de ponerle la oreja, que Jaime Roos es el artista con quien más me he identificado y que Carlos Gardel es algo así como el Cristo de la música. Pero no se cuál es el mejor álbum de todos los tiempos.

¿Cuál es el logro del que estás más orgulloso?
Haber conformado una banda con estilo propio, que no se parezca a nada y que logró hacerse de una carrera sin ayuda de nadie.

Tú quieres ser recordado por…
Mis canciones. Es lo único por lo que, si acaso, valgo la pena.

¿Quiénes son las personas anteriores a ti que más inspiradoras te resultan?
Carlos Gardel, Jaime Roos, Caetano Veloso, Fiódor Dostoyevski, Jorge Luis Borges, Joan Manuel Serrat, Tom Waits, Nick Cave, Raúl Gonzalez Tuñón, Rubén Blades, Charles Bukowski… y seguro me olvido de muchos más.

¿Cuál es la obra maestra de cualquier arte de la que hubieses querido ser autor?
Me encantaría ser el compositor del tango “Volver” de Gardel y Lepera. Es una de las canciones más hermosas que se han compuesto, un feliz matrimonio de música y poesía. La música tiene un desarrollo superior, pasa por casi todos los dominantes secundarios, modula a tonalidad mayor en el coro y la melodía suena natural y musical.
La letra me parece una obra maestra de la filosofía popular, que nos ha dejado frases que ya son parte del vocabulario trascendiendo la misma canción, como “con la frente marchita”, “pero el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar”, “que es un soplo la vida, que veinte años no es nada”, “siempre se vuelve al primer amor”… ¡Una obra superior!

¿Cuáles son tus talentos ocultos?
La cocina. Me encanta comer y en consecuencia me he vuelto un cocinero decente. Tal vez también los negocios. Soy buen negociante y suelo tomar buenas decisiones, al menos para ser músico.

¿Cuál es el mejor consejo que alguien te ha dado en la vida y que tú has seguido?
Una vez que me dijeron “No aclares que obscurece”. Esa frase se volvió una filosofía. A veces queremos aclarar las cosas y la terminamos embarrando por ansiosos. La cautela y la templanza no son naturales en mí, pero las fui desarrollando

¿Qué es lo mejor que alguna vez has comprado, robado o pedido prestado?
Comprado: mis guitarras; las considero los objetos más hermosos del mundo, tendría mil. Robado: alguna vez robé pilas de reloj, esas que son pequeñitas y salen bien caras. Me pescaron y pasé el papelón de mi vida, era menor de edad y no tuvo más consecuencias que el susto y el regaño. Prestado: lo mejor que me han prestado es atención. ¿Qué más necesita un músico que eso?

¿A quién invitarías a cenar a un buen restaurante y a cuál lo llevarías?
Invitaría a mi querido padrastro, falleció hace un par de años y lo extraño todos los días. Lo llevaría a mi restaurante favorito que es “El Libanés”, sobre Mier y Pesado, a 50 metros de Xola. ¡Vayan! Es barato y delicioso, además de ser un changarro de lo más humilde. Cuando descubro lugares así, me emociono, porque es como enterarse de un secreto.

Si viajaras en el tiempo, a dónde, en qué época y por qué irías?
Iría a los años 40, en Buenos Aires. Siempre tuve la curiosidad de poder observar aquella época de oro en que Argentina –y Buenos Aires en particular– era una de las ciudades más importante de América. Ir a los bailes de clubes a escuchar a las mas famosas e importantes orquestas de tango, Caminar por Corrientes cuando la ciudad era prospera y segura, ver a la gente vestida de sombrero y a los hombres peinados con gomina.

Esenciales en tu vida: ¿café, vodka, vino, cerveza, cigarros, chocolate, pan o…?
Vino, pan, queso, pastas, pizza y carne.

Si pudieras elegir, ¿a qué parte del mundo te irías a vivir?
México. Este fue el país que elegí y sigo eligiéndolo.

¿Qué quieres decirle a los líderes políticos de tu país?
No hay nada que pueda decirle a un líder político de ningún país y menos a los de nuestros países adolescentes. Sinceramente, soy un ateo político, no creo que la política sirva más que para hacer negocios y defender intereses económicos. Los considero parte del establishment que está contento con el funcionamiento de las cosas, por eso el cambio nunca va a llegar de la política.

¿En qué estás trabajando actualmente?
Ahora estoy respondiendo esta entrevista e hice una pausa en la composición de una canción que habla de una bailarina. Ya veremos si trasciende o se queda digitalmente encajonada entre tantas otras que nunca ven la luz.