Para mi querido Héctor de Mauleón:
además de todo, saxofonista.

Sax is sex, solían decir algunos ejecutantes de este singular instrumento. No les faltaba razón. El saxofón  –alto, tenor, barítono, bajo– suele proporcionar un sonido rasposo y cachondo que en boca y en manos de un buen instrumentista puede dar sonidos capaces de provocar multitud de emociones y sentimientos. Aunque no es tan característico del rock, como sí lo es de otros géneros, en especial del jazz, a lo largo de la historia ha habido solos que ya son clásicos y he aquí una decena (más uno) de ellos, sin que el orden numérico en que se presentan determine que alguno sea mejor que otro. Cada uno vale por sí mismo.


1.- INXS. “Never Tear Us Apart”. Uno de los mejores temas del grupo australiano, proveniente del álbum Kick de 1987, con un breve pero exacto solo maestro del saxofonista Kirk Pengilly. Una canción de enorme belleza y emoción, en la que también destaca la gran voz del malogrado cantante Michael Hutchence.


2.- Bruce Springsteen. “Born to Run”. Clarence Clemons fue hasta su muerte, acontecida en 2011, un enorme (en todos sentidos: medía casi dos metros de altura) saxofonista y fiel escudero del llamado “Jefe” Springfield. Su inspirado solo en esta pieza es todo un clásico del repertorio del buen Bruce y apareció originalmente en el disco homónimo de 1975.


3.- Pink Floyd. “Money”. Un solo de leyenda es este, debido al sonido del sax tenor del gran Dick Parry, quien colaboró en otros cortes del que quizá sea no sólo el más grande disco de Pink Floyd sino uno de los cinco mejores de la historia del rock: el inconmensurable The Dark Side of the Moon de 1973. Un incunable.


4.- Traffic. “The Low Spark of High Heeled Boys”. El sax y la flauta de Chris Wood fueron fundamentales para crear el sonido de Traffic, uno de los grupos más importantes de la historia. Fallecido en 1983 de una neumonía, este gran músico colaboró también con gente como Jimi Hendrix o Ginger Baker, pero fue lo que realizó al lado de Steve Windwood, Dave Mason y Jim Capaldi lo que le aseguró la inmortalidad.


5.- The Rolling Stones. “Can’t You Hear Me Knocking”. Bobby Keys fue tal vez el saxofonista más importante de la historia del rock, por sus colaboraciones con una infinidad de músicos. Pero fue con los Stones con quienes el tejano más participó y esta clásica del Sticky Fingers de 1971 es una gran muestra, con el jam final entre su sax y la guitarra de Mick Taylor. La versión del video es de 2013, un año antes de la muerte de Keys, quien aquí se luce al lado del propio Taylor.


6.- The Doors. “Touche Me”. En 1969, los Doors grabaron su cuarto álbum, el irregular The Soft Parade, con “Touch Me” como su primer sencillo. La composición del guitarrista Robby Krieger tuvo como novedad un inusual arreglo de cuerdas y metales que culmina con un fantástico solo del saxofonista Curtis Amy. Un gran tema de Jim Morrison y compañía.


7.- Men At Work. “Who Can It Be Now?”. Una de las grandes canciones de la new wave ochentera. Tema abridor del álbum Business As Usual de 1982, con el saxofón protagónico de Greg Ham a lo largo de toda la pieza, incluido el eficaz solo. Una pieza muy divertida y llena de sentido del humor.


8.- Foreigner. “Urgent”. Un gran tema de principios de los ochenta, sobre todo porque en el mismo participó un enorme saxofonista proveniente de la disquera Motown: el gran Junior Walker. Su solo es todo un clásico en esta quizá la mejor composición del grupo, contenida en su plato Foreigner 4 de 1981. La voz de Lou Gramm, sensacional en su angustioso llamado de urgente emergencia.


9.- Supertramp. “The Logical Song”. Una preciosidad del mejor y más fino rock pop, con un solo espléndido del saxofonista John Helliwell para esta composición llena de elegancia y perfección, parte de uno de los grandes álbumes de finales de los setenta: el Breakfast in America de 1979. Como dato curioso y para buscar darle un sonido más profundo, el solo fue grabado en un cuarto de baño.


10.- David Bowie. “Modern Love”. Con una perfecta fusión del soul y el pop y un ritmo tan persistente como irresistible, esta estupenda composición de Bowie tiene el plus de contar con el inolvidable Stevie Ray Vaughan en la guitarra y el sólido saxofonista Robert Aaron, quien solea de lo lindo a lo largo de este contagioso amor moderno grabado en 1982, como parte del álbum Let’s Dance.


10+ 1.- Morphine. “Buena”. Quise incluir a Morphine no tanto por algún solo en particular, sino porque el saxofón fue el instrumento fundamental para el sonido minimalista y oscuro del trío, apoyado por el bajo (de dos cuerdas, a veces afinadas iguales) y la batería, los tres instrumentos como marco perfecto para la voz de Mark Sandman. El sax estaba a cargo de Dana Colley, segundo líder de este power trío sin guitarra que lamentablemente desapareció cuando Sandman murió, en 1999.