Pianistas, organistas, ejecutantes de complicados sintetizadores, a lo largo de más de 60 años ha habido grandes tecladistas dentro de este género. He aquí a una decena de notables con alguna de sus piezas más emblemáticas. Lo sabemos: no están todos los que son, pero sin duda son todos los que están.


1.- “Blueberry Hill”. Fats Domino. Piano al estilo Nueva Orleans y un sonido alegre y despreocupado. Pionero del rock n’ roll, en el que puso al piano como instrumento preponderante de la primera época.


2.- “Good Golly Miss Molly”. Little Richard. Ricardito (como se le conoció al principio en México) hizo del piano un instrumento delirante y fundamental. Sus figuras rítmicas y armónicas fueron tan importantes como los riffs de Chuck Berry en la guitarra.


3.- “High School Confidential”. Jerry Lee Lewis. “The Killer” otorgó todo su salvajismo al teclado. Dicen que era el Little Richard blanco. Seguro que era mucho más y la prueba está en sus canciones y su larga carrera, pero sobre todo en su despiadada manera de tocar.


4.- “Gimme Some Lovin’”. Steve Winwood. El niño prodigio inglés que a sus tempranos 16 años de edad se convirtió en la estrella del Spencer Davis Group, gracias a su voz aguda y a su órgano incomparable. Un músico que haría historia con Traffic, Blind Faith y otros muchos proyectos. Un genio.


5.- “Light My Fire”. Ray Manzarek. ¿Habrá alguien que jamás haya escuchado el riff y el solo del órgano de Manzarek en esta, la pieza más clásica de The Doors? Creador de un nuevo sonido, a la vez oscuro y clásico, un tanto jazzy, el hombre supo crear las atmósferas perfectas para que fluyeran la voz, la poesía y la presencia sensual de Jim Morrison.


6.- “Tight Rope”. Leon Russell. Proveniente del legendario Wrecking Crew de Los Ángeles, Russell logró su mayor fama como pianista y director musical de los Mad Dogs and Englishmen de Joe Cocker, aunque tuvo una larga y fructífera carrera como solista. Su estilo pianístico, basado en el blues y otros géneros del sur estadounidense, resulta inconfundible.


7.- “Burn Down the Mission”. Elton John. Con una obra vastísima y variadísima, John es sobre todo un enorme pianista. Su mayor pureza musical la mostró en sus primeros discos, como el extraordinario y hoy casi olvidado Tumbleweed Connection de 1970, del cual proviene esta gran composición.


8.- “Highway Star”. Jon Lord. El músico que logró hacer del órgano un instrumento del heavy metal, hermano gemelo de la guitarra sin par de Ritchie Blackmore. El grandioso sonido pesado de Deep Purple se debe en gran parte a su creatividad y su talento. Un grande.


9.- “The Great Gig in the Sky”. Rick Wright. A pesar de las fuertes personalidades de sus compañeros en Pink Floyd, los más que talentosos y controvertidos Roger Waters y David Gilmour, Wright contribuyó con sus teclados a conformar el sonido inconfundible del grupo. Siempre mantuvo un cierto bajo perfil en lo público, pero instrumentalmente brilló con todo merecimiento. Con su piano y la voz asombrosa de Clare Torry, esta es una de sus composiciones inmortales.


10.- “Trilogy”. Keith Emerson. ¿El mejor tecladista de rock de todos los tiempos? Difícil determinarlo. Lo cierto es que Emerson creo toda una escuela dentro del rock progresivo y abarcó los más diversos instrumentos de teclado: desde el piano y el órgano hasta el moog y todo tipo de sintetizadores de los que extrajo los más fantásticos sonidos. Un verdadero genio.


10 + 1.- “She’s a Rainbow”. Nicky Hopkins con los Rolling Stones. Ponemos a Hopkins fuera de la lista principal porque se trata básicamente de un músico de sesión, un pianista de gran creatividad que participó en las grabaciones de innumerables grupos y solistas, desde los Rolling Stones, los Kinks, John Lennon y George Harrison hasta Jerry García, Jefferson Airplane y Quicksilver Messenger Service, entre muchos otros. Gracias a él, muchos discos se convirtieron en clásicos. Por ejemplo, con el piano de esta mítica canción de los Stones.