Con varios años de experiencias conjuntas, Prophets of Rage lanzó el mes pasado su álbum debut homónimo, por medio de Fantasy Récords.

Dedicando sus carreras musicales y sus vidas personales a denunciar la injusticia cotidiana –ya sea política o social–, el sexteto se fundó bajo una emergencia política en 2016. Impulsados por un popular lema activista, el ex Rage Against The Machine y Audioslave Tom Morello (guitarra) y sus compañeros Brad Wilk (batería) y Tim Commerford (bajo) sentían que era hora de defender sin rodeos a una nueva generación de escuchas, defender a todos aquellos que fueran silenciados por el poder, buscar la manera de rescatar de manera auténtica y musical al mundo de ese retroceso supremo en el que se encuentra sumergido.

La llamada de Morello resucitó más que una misión de terreno común, revivió la definición de música en estos integrantes: influencia, acción, alma. Con la incorporación de Chuck D. (rapeos) de Public Enemy’, DJ Lord (tormanesa) y B-Real de Cypress Hill’ (rapeos), Prophets of Rage se convirtió en un nombre familiar de manera instantánea.

“¿No sientes que el mundo se está desmoronando?. Es la pregunta que este supegrupo hace a sus seguidores. Sí, toca los hits de sus otras bandas. Sí, incluso su nombre fue tomado de una canción de Public Enemy. Sin embargo, se trata de una entidad propia y merece ser considerado como lo que es: un producto genuino en pro del activismo estadounidense.

El primer sencillo, “Unfuck the World”, es una píldora fácil de tragar si puedes superar el sabor de la verdad. Las letras brutalmente honestas se sirven como un plato a vapor en la agenda del mundo real y las mentiras de los medios masivos de comunicación, letras furiosas para despertar a las ovejas somnolientas. Este es el verdadero “negocio”. Esto es lo que hay que decir y los Profetas lo van a enumerar: basta con deshacer la modorra del mundo. Abriendo con un clásico riff de Morello, la canción se basa en los éxitos de Wilk y los acentos electrónicos del Earl de James Lord.

B-Real y Chuck D. comparten sus deberes en el rap con un furor intenso y una juventud celosa. Finalizando con un inquebrantable verso de palabras departidas, Morello proclama: “Yo soy la paja que rompió la espalda del camello / … el palo de la noche que sigue aferrándose / la resistencia que nunca retrocede”. Un track que ya cuenta con un video musical dirigido por Michael Moore. “Unfuck the World” es una respuesta hirviente al actual circo político.

Luego tenemos “Living on the 110”, un crucero a lo largo de la carretera hacia California, en donde una ciudad de carpas invisibles es víctima de la pobreza y el ojo ciego. El tono profundo de Chuck D. abarca la melodía con un margen diabólicamente astuto, mientras que Morello se enreda en un estribillo que simplemente se apodera de todo. El impresionante oro lírico de “Living on the 110” es un atisbo detrás de la escena política, lo que no se está transmitiendo en las noticias.

Cómodamente escondido hasta el final, “Strength in Numbers” es el héroe anónimo de todo el álbum. Recordando las palabras que toda madre lega a su hijo cuando lucha, la canción solidifica la singular mentalidad de forjar un himno único. De consolidar, luchar o morir. La canción pone de relieve las manifestaciones de un rock permanente, adosadas a un cutre racismo de los mortales, permitiendo que los hechos contundentes en las noticias y en las palabras del presidente de los Estados Unidos se conviertan en el arma menos mortífera, porque nosotros somos el arma verdadera. Emulando una vieja canción R&B, la melodía guarda su impulso, un afluente líricamente enfocado en una mancha de sangre, colores del flujo moderno.

Las canciones más notables quizá sean “Legalize Me”, “Hail to the Chief” y “Hands Up” que hacen de la diversidad en los sonidos del disco –tanto en resonancia como en contenido– eso que los fans han estado esperando por meses, desde el momento en que la cuenta regresiva apareció en el sitio web de Rage Against The Machine. Los seguidores estaban listos y dispuestos para saltar cuando ellos lo dijeran y así sucedió: una nueva presencia invadió las puertas de una nación que necesitaba una llamada de atención.

Prophets of Rage está haciendo exactamente lo que vino a hacer: la rebelión.