En medio de ese maremagnum musical que nos permite la enorme e incontenible información que día con día surge desde internet, las sorpresas resultan abundantes. Es el caso del grupo inglés Everything Everything, surgido en la ciudad de Manchester y que este año cumple su primera década de actividad.

Con tres álbumes iniciales tan buenos e interesantes como Man Alive (2010), Arc (2013) y, de manera muy especial, Get to Heaven (2015), el cuarteto acaba de sacar a luz su cuarto trabajo, el estupendo A Fever Dream (Big Picnic Records, 2017).

Everything Everything elabora una música compleja pero a la vez paradójicamente accesible. Por la parte instrumental, todos sus integrantes son de excelencia, con una sección rítmica sólida y potente y un guitarrista pleno de inventiva. Mención aparte merecen las voces y las perfectas armonías vocales, con un empleo muy afortunado del falsete.

Sin llegar a las alturas de su plato de 2015 (su obra más importante hasta el momento), A Fever Dream es un álbum muy disfrutable, con piezas tan excelsas como “Desire”, “Good Shot, Good Soldier”, “Ivory Tower” y la homónima canción que da nombre al álbum y que de pronto llega a recordar a Neil Young pero en electrónico.

Un disco muy recomendable.