¿Cúal es su canción favorita o la más significativa de su vida? Esa fue la pregunta que hicimos a un centenar de personajes de diversos orígenes, actividades, idiosincracias y ambientes y estas son las respuestas que con amable generosidad nos dieron todos y cada uno de ellos.

metallica


Dave Mason
“A Heartache, A Shadow, A Lifetime”
Álbum: Headkeeper (1972)
Escrita por Dave Mason
Por supuesto que no tengo una, sino mil. Mas para no eludir la pregunta, recurro a una anécdota. A mediados de 1972 terminé a duras penas la secundaria. Mi padre, quien atravesaba por una mala racha económica, me premió con un billete de cien pesos: justo lo que costaba un LP en Hip 70 de Insurgentes Sur. Con mi billete en la mano, repasé por más de una hora los discos conmovedores de Pink Floyd, Taj Mahal, Jethro Tull; el Every Picture Tells a Story de Rod Stewart, el Tumbleweed Connection de Elton John, el Manassas de Stephen Stills. Decidí por Headkeeper de Dave Mason, ya que todas las noches escuchaba en la maravillosa WFM la voz de Mario Vargas al presentar una canción de ese álbum: “A Heartache, a Shadow, a Lifetime”. Podría contar otras mil anécdotas relacionadas con canciones. Hoy me quedo con esa, de cuando salí de secundaria y no podía equivocarme.
Ciro Gómez Leyva
Periodista, conductor del noticiario Por la mañana de Radio Fórmula.


Eagles
“Hotel California”
Álbum: Hotel California (1976)
Escrita por Don Felder, Don Henley y Glenn Frey
Esta canción sonaba en radios y grabadoras de los adolescentes durante 1977 y 1978, años de su lanzamiento y de su reconocimiento como la ganadora del Grammy a la mejor grabación. Con una década de edad, su servidor ya era un adicto al rock, básicamente por la influencia de Kiss y Deep Purple, cuyos viniles eran un manjar. “Hotel California”, sin embargo, fue la rola que marcó de forma decisiva esa predilección musical que veinte años después llevó al ya entonces editor de la mesa de redacción de La Jornada a publicar un texto relativo a los orígenes literarios de esa pieza, cuando sus estrofas hicieron una plácida tarde eco de los versos recién leídos del poema “Hermosa Elenor”, de William Blake. Un escenario gótico, sombras, un camino, un campanario, pasadizos, luces tenues y la Bestia son la iconografía de ambas obras, con un boleto de entrada, pero de donde el escucha-lector jamás podrá huir. Ahí comenzó, también, una cacería en curso de motivos literarios en el orbe del rock. “Todos somos aquí prisioneros / de nuestro ardid.”
Alfredo C. Villeda
Director Editorial de Grupo Milenio, autor de la columna “Fusilerías”


Deep Purple
“Hush”
Álbum: Shades (1968)
Escrita por Joe South
Tenía 14 años. Por un misteriosa decisión yo era devoto de la música clásica, bueno, de los tres discos que mi apá tenía en su colección, la cual exhibía heridas como Miles Davis. Mi hermano oía grupos de rock inglés y gabacho de los cuales yo desconfiaba. Sabía de los Teen Tops y Los Locos por vía de mi amá, pero no me causaban gracia. Un día mi hermano dejó el Shades de Deep Purple sobre el sofá. Lo puse llevado por mi curiosidad asqueada. Sonó “Hush": el teclado abofeteado, el corito pegajoso que nomás era un na na na na fácil de reproducir, la bataca poderosa, la lira y el bajo en coito inmoral. Enloquecí. Dejé a Tchaikovsky para otro momento y del Purple derivé a Zeppelin, los Beatles, Grand Funk, Pink Floyd. “Hush" es una gran rola, quizá no la mejor, pero sí la más trascendental de mi vida. Por ella me dedico al rock.
Armando Vega-Gil
Músico y escritor


“Enter Sandman”
Metallica
Álbum: Metallica (1991)
Escrita por Kirk Hammett, James Helfield y Lars Ulrich.
 A los trece años mi sueño de vida era tocar la guitarra. Todo comenzó la tarde en que mi madre contrató el servicio de televisión por cable y encontré MTV. No perdía detalle del mundo que se abría frente a mí con los estrafalarios videos de David Bowie, de Soundgarden con “Black Hole Sun” y sus casas volando o de U2 con unos pies aplastando el rostro de The Edge. Todo era nuevo, extraño, terrorífico e incluso retador. Otro día, sonaban los requintos de James Hetfield interpretando la canción que me haría soñarme como una roquera: “Enter Sandman”. ¿Habrá mejor motivo que conservar como una de las favoritas la canción que te hace mirarte con una guitarra en las manos?
Alicia Quiñones
Escritora y periodista cultural


The Beatles. “Let It Be”
Álbum: Let It Be(1970)
Escrita por Paul McCartney
La canción más cercana que tengo a un amigo es “Let It Be” de los Beatles. No es la mejor del cuarteto de Liverpool, pero me ha acompañado en momentos muy importantes de mi vida y ha dado siempre respuesta a mis preguntas más complejas, oscuras o banales. La primera vez que la escuché fue a los siete años. Todavía me puedo ver en el cine de mi memoria, tirada sobre la alfombra, a un lado de la consola setentera, mientras prestaba oídos a esa rola un día que me regañó mi adorado padre. La sensación que entonces me brindó, la alegría que devolvió a mis ojos después de las lágrimas, la he sentido en muchas ocasiones posteriores. “Let It Be” me ha acompañado en mis separaciones amorosas (nunca se enoja porque la toco diez veces seguidas), en mis funerales, en mis fiestas internas, en mis orgasmos y en mis confusiones. Es como un psicólogo que me da esperanzas después de maltratarme, como un espejo, como un amigo que lo sabe todo de mí, que me entiende aunque hablemos idiomas diferentes.
Verónica Maza Bustamante
Periodista y sexóloga