¿Cómo definir la música de Prince? ¿En cuál género quedaría adscrita? Difícil decirlo. Artista multifacético por antonomasia, lo mismo abarcó el soul que el rhythm n’ blues, el rock pop que el jazz, el folk, el hip-hop y el funk. Controvertido por naturaleza, rebelde por vocación, sofisticado por propia determinación, muchos lo llamaron genio. No sé si su innegable talento alcanzaba para tanto, pero me queda claro que su obra es diferente, única, sui generis y que resulta muy difícil compararlo con cualquier otro músico no sólo de su generación sino de cualquier época.

prince-1

La muerte de Prince Rogers Nelson –su nombre original, ya que después adoptaría cualquier cantidad de apelativos: The Artist, Purple Yoda, The Purple One, Christopher Tracy, TAFKAP (El Artista Antes Conocido Como Prince), etcétera, además de una grafía ininteligible que significaba “símbolo del amor”– nos tomó a todos por sorpresa, sobre todo por su edad (57 años) y porque si bien había padecido una fuerte gripe en las más recientes semanas, nada hacía prever que su vida estuviese en peligro. Incluso el sábado pasado organizó una gran fiesta en su casa-estudio de Minneapolis, donde este 21 de abril fue hallado muerto.

Surgido como músico a los veinte años de edad, en 1978, su carrera alcanzó su máximo de popularidad en la primera mitad de la década de los ochenta, con álbumes sensacionales y de un rock pop finísimo, incluso con toques beatlescos, pero fundamentados en la música negra, como Dirty Mind (1980), Controversy (1981), 1999 (1982) y, sobre todo, Purple Rain (1984), para algunos su obra maestra (si bien más tarde haría discos mucho más propositivos aunque menos comerciales, como el Sign ‘O’ Times de 1987).

prince-2

En ese entonces se hacía acompañar por su banda The Revolution que cambió en los noventa por la extraordinaria agrupación The New Power Generation, con la que grabó otro disco fundamental: Diamonds and Pearls (1991). Fue en esa década que comenzaron sus problemas con la disquera Warner, de la cual quería liberarse (llegó a llamarse esclavo y hasta se tatuó la palabra slave en el rostro), pero un leonino contrato lo obligó a seguir grabando para ellos por algunos años más. Una vez libre, fundo su propio sello, NPG, cuyo primer producto fue el ambicioso álbum triple (de más que significativo título) Emancipation (1996).

Ya en el presente siglo, el cual arrancó con el audaz y controvertido disco Rainbow Children (2001), Prince grabó una buena cantidad de obras por demás eclécticas, varias de tipo experimental, que lo mantuvieron en cierto oscuro ostracismo, a pesar de no haber dejado de trabajar. Musicology (2004) y 3121 (2006) son placas notables de este periodo. Su último opus fue HITnRUN: Phase One and Two de 2015.

Además de su carrera solista, este gran músico (y gran guitarrista también, dueño de un estilo muy particular) compuso muchas canciones para otros intérpretes, entre ellas la muy conocida “Nothing Compares 2 U” que popularizara Sinéad O’Connor en 1990.

prince-3

El sorpresivo fallecimiento de Prince vino a ponerlo de nuevo en la palestra, de la manera más triste y paradójica. Hoy todo el mundo vuelve a hablar de él y los calificativos de genio y músico único y singular ocupan los titulares de la prensa y las revistas especializadas de todo el planeta. Tuvo que morir para resucitar. Al menos como personaje mediático.

Así es esto de la lluvia púrpura.