Kanye West esto. Kanye West aquello. Kanye West en redes. Kanye West en la música. Kanye West en la ropa. Kanye West hasta en la sopa.

Vivimos una época en la que cualquier movimiento proveniente del oriundo de Atlanta resulta relevante para la cultura pop, a pesar de que el tipo se ha esmerado en construir una figura completamente tonta, absurda, megalómana, idiota, vomitiva y hasta ridícula. Sus declaraciones siempre rayanas en el exceso imbécil, su actitud de “yo la tengo más grande que todo el mundo”, su clara misoginia y su poca inteligencia al tratar temas complejos (sólo hay que leer su Twitter: una oda a la locura y al ego propio) generan un muy entendible rechazo a todo aquello que lleve la marca (porque en eso ha convertido su propio nombre) Kanye West. Y sin embargo…

kanye-west-01

Hay que aceptar que el sujeto es brillante dentro de las paredes del estudio: tan sólo en la primera mitad de esta década acumula una obra maestra (My Beautiful Dark Twisted Fantasy) y un disco sobresaliente (Yeezus). ¿Qué nuevas nos trae ahora con The Life of Pablo?Lamentablemente para sus detractores, el Kanye músico volvió a sobreponerse al Kanye celebridad: estamos ante una obra completa, con pocas fisuras, un disco que casi alcanza la cúspide creativa del 2010, año en que lanzó MBDTF

Desde la inicial “Ultralight Beam”, con sus toques de soul y R&B, sabemos que estamos frente a un disco de excelente manufactura y diseño, pues si bien West suele ser un MC más bien mediocre, su trabajo como productor/músico es impecable: ha logrado desarrollar un oído sumamente afinado al momento de colocar cada elemento dentro de sus composiciones, además de tener un olfato especial para el sampleo.

Después nos encontramos con “Father Stretch My Hands Pt. 1 & 2”, cuya letra empieza a dibujar el concepto que se revela a lo largo de los tracks: estamos frenta a un Kanye que acepta sus fallas, sus errores, los problemas que acarrea su gigantesco ego, la idiotez que ha construido en derredor de ese personaje de la farándula llamado KANYE WEST. Sorpresivamente, Kanye ha escrito un disco acerca de lo cansado que está de ser Kanye.

kanye-west-02

“Famous”, el cuarto track, continúa por la misma línea, pero acompañado de la voz de Rihanna, una de sus aliadas más poderosas.

Después viene una de las mejores composiciones no sólo del disco, sino de la carrera completa de West: "Feedback". Aquí la base rítmica es sumamente sencilla y la rima fluye por diversos estilos, lo cual le da una riqueza sin igual a alguien que es conocido por ser muy poco hábil al momento de tener que versar una letra. Le siguen tres temas regulares, los cuales representan el único hueco del disco.

Como mencioné, estamos ante una obra confesional que encuentra su esencia (y tal vez también la del propio Kanye) en el siguiente corte, “I Love Kanye”. Aquí West rapea sin música, en una especie de improvisación donde suelta cosas como: “I miss the old Kanye, straight from the ‘Go Kanye”; “I hate the new Kanye, the bad mood Kanye, the always rude Kanye, spaz in the news Kanye”; “See I invented Kanye, it wasn’t any Kanyes, and now I look and look around and there’s so many Kanyes”; para finalizar con “And I love you like Kanye loves Kanye”, seguido de una risita que no se sabe si es genuina, burlona o incluso de nervio ante la dimensión de lo declarado.

A partir de este momento clave (no sólo para el disco, sino para toda la carrera de West), las restantes composiciones se mantienen incólumes, poderosas, cohesionadas y vibrantes (destacan “Wolves”, “No More Parties in L.A.” [con un Kendrick Lamar en plan grande], “Real Friends” y “Fade”), lo cual nos otorga uno de los contendientes desde ya a disco del año.

¿Acaso es este el punto de inflexión para que el Kanye músico se olvide del Kanye famoso? ¿Estamos ante la redención de un hombre que pide a gritos ser revalorado como artista, aunque en ello tenga que sacrificar todo el (malogrado) mito que ha construido? ¿No es más que una nueva treta de West, una más de sus máscaras? ¿A partir de este disco lo veremos caer en picada? ¿Le creemos al tipo que pide ayuda para solventar una deuda multimillonaria o al que dice que sólo irá a los Grammy si le garantizan recibir el premio al disco del año?

Algunas de estas respuestas se encuentran, veladas, en The Life of Pablo: obra confesional pero cínica, a veces egocéntrica y otras suplicante por clemencia.

kanye-west-03

De suerte tal que nos toca presenciar el crossroad de West: ese momento mítico que todo artista espera, ya sea para convertirse en leyenda o quedarse como un simple mortal.

El tiempo y el destino dictarán su veredicto cuando sea la hora. Pero por ahora, The Life of Pablo nos hace pensar que Kanye está dispuesto a poner el último clavo en la cruz que él mismo ha construido: crucificar a la celebridad en aras de que el artista sea liberado…, aunque también cabe la posibilidad de que el ego, su peor enemigo, lo convenza de caer en tentación y en el futuro sólo recordemos a West como una nota al pie en el gran libro de la cultura pop del siglo XXI. Al tiempo.