En el mundo hay una gran cantidad de supersticiones, y la música no es una excepción. Arnold Schönberg, el compositor austríaco y americano tenía mucho miedo del número 13. Nació el 13 de septiembre de 1874 y toda su vida consideró este número como su maldición. Se negaba resueltamente a alquilar una casa del número 13 y tenía mucho miedo de su 76º cumpleaños porque la suma de las cifras formaba el número 13. Esta fobia tanto lo poseía que llamó a su última ópera “Moisés y Arón”, cometiendo deliberadamente el error en el nombre de Aarón, quitando una “a” para evitar trece letras en el título.[i]  Sin embargo, el destino no está para escapar de él: Schönberg murió el 13 de julio 1951, un par de meses antes de cumplir 77 años.

El propio Arnold Schönberg atribuía a otro famoso compositor austríaco, Gustav Mahler, el temor de la novena sinfonía. Según Schönberg,[ii] por temor a repetir el destino de Beethoven y Bruckner, cuyas Novenas sinfonías fueron la última en cada caso, [iii] Mahler dio a su obra vocal La canción de la Tierra el título de “sinfonía”, y luego comenzó a escribir su Novena Sinfonía. Si se tiene en cuenta La canción de la Tierra, la Novena fue en realidad su Sinfonía no. 10, eludiendo así la maldición de la novena sinfonía. Y, no obstante, después de completar la Novena, Mahler murió el 18 de mayo 1911, durante la composición de la Décima.

Esta maldición de la novena sinfonía se extendió también a Franz Schubert y Antonín Dvořák —aunque son compositores del siglo XIX—, en cuanto se descubrió que sus obras fueron numeradas por el orden de creación, y no por el orden de su publicación.[iv] La lista de compositores cuyo patrimonio sinfónico está limitado por nueve sinfonías incluye a personalidades tan famosas como Ralph Vaughn Williams, Malcolm Arnold, Kurt Atterberg, Roger Sessions, Egon Wellesz, Alexánder Glazunov, entre otros.[v] Percibir esos episodios como una coincidencia o una maldición es algo que cada uno puede elegir independientemente.

El caso de Alfred Schnittke (1934-1998) resulta interesante en ese sentido. Si bien nunca mencionó su temor a esta superstición, su Novena Sinfonía también se convirtió en la última. La escribió en un estado de salud muy grave, usando la mano izquierda, ya que su lado derecho estaba paralizado después de tres infartos cerebrales. Por su promiscuidad, la transcripción de esta última partitura era ambigua y causó mucha controversia.[vi]

http://www.gewandhaus.de/orchester/geschichte/komponisten-galerie/.

http://www.gewandhaus.de/orchester/geschichte/komponisten-galerie/.

“Desde Hamburgo llegó una noticia triste. Alfred Schnittke murió”. Con estas palabras, el 3 agosto de 1998, el periódico ruso Argumentos y hechos daba la bienvenida del día a sus lectores:[vii] triste pérdida para todos los amantes del arte. Schnittke murió en el apogeo de su fama, como un reconocido genio de la música, premiado varias veces por sus logros y siendo miembro de muchas sociedades musicales prestigiosas. En vida su nombre fue asignado a una de las instituciones educativas de música de Moscú. Schnittke fue autor de más de doscientas obras de diferentes géneros: escribió sinfonías, óperas, oratorios, ballets, música de cámara e instrumental, y además música para cine y teatro. Sus últimos siete años los pasó en Alemania, y a pesar de su salud débil, continuó componiendo hasta el último aliento.

Rodión Schedrín, otro compositor ruso, dijo que “la actividad creativa de Alfred Schnittke evolucionó difícil e incluso dramáticamente. Sufría muchas injusticias…”.[viii] Ahora el nombre de Schnittke es conocido por el público, y sus obras regularmente son interpretadas por las mejores orquestas del mundo, pero sólo los últimos años de su vida vivió en el reconocimiento oficial de su trabajo. Por supuesto, la actividad musical de Schnittke no era oprimida por la censura soviética tan severamente como, por ejemplo, las obras de Prokófiev y Shostakóvich, sin embargo, muchos percibían su música con sospecha y desconfianza durante aquella época. Según él mismo, llevaba mucho tiempo tratando de establecer relaciones amistosas con la Unión de Compositores sin éxito. A su obra Canciones de guerra y paz, escrita por directriz de la Unión, Schnittke la consideraba como una de los peores.[ix] Realizaba con mayor facilidad sus composiciones de tendencias más izquierdistas. La fuerte estrechez ideológica de las órdenes oficiales hacían del compositor alguien muy depresivo. Hizo algunas concesiones en sus búsquedas musicales y sobrepasó los límites de las historias oficiales, por lo cual muchas de sus primeras obras no fueron aceptadas por el poder y se ejecutaron sólo en salas “no oficiales”. Tal fue, por ejemplo, el destino de la sinfonía Poema sobre el espacio, la cual no satisfizo a la Unión de Compositores y fue la causa de que se pusiera el nombre de Schnittke en la “lista negra”.[x]

Alfred Gárrievich Schnittke nació hace 80 años en la ciudad de Engels, región de Sarátov. La capacidad musical del compositor fue plenamente revelada en Viena, a donde se mudó con su familia durante la Segunda Guerra Mundial y en donde Schnittke tomó sus primeras clases de música. Regresando a Rusia después de la Guerra, Alfred finalmente estudia música, y en los últimos semestres escribe sus primeras obras que en cierta medida perturban a su maestro por estar fuera de lo que era aceptable en el momento.

Al entrar en el Conservatorio, Schnittke recibe una enorme influencia de la Sociedad Científica de Estudiantes (SCE), dirigida por Édison Denísov. En sus reuniones se escuchaban grabaciones y se ejecutaban las obras del siglo XX en diferentes estilos que a menudo requieren de un permiso especial, pero esta era la actividad primordial para la comprensión de la música de la época. Como proyecto de graduación Schnittke presentó el oratorio Nagasaki (1958), atravesado por el dolor y el horror de la explosión atómica y sus secuelas. De acuerdo con su autor, en el oratorio reflexionó “todo lo que representa la muerte implacable, cruel, salvaje en su falta de sentido, es decir, todo lo antihumano, espantoso y terrible…”.[xi]

El tema de la muerte y el mal se refleja en las obras de Alfred Schnittke no una sola vez, sino que es uno de los temas claves. Hay quienes incluso nombran su música como “diabólica”. Su desarrollo se destaca en obras como la cantata Fausto (1983), el ballet Peer Gynt (1987), el Concierto no. 3 para violín (1978), la pieza orquestal Ritual (1985) y las Sinfonías Tercera (1981) y Quinta (1988). Como el mal a menudo se esconde detrás de la máscara de la bondad, para expresar miedo, muerte y representar al mismo diablo, Schnittke utilizaba las formas musicales populares como el vals y el tango. La mayoría de estas hermosas piezas deben ser tocadas lo más dulcemente que sea posible, hasta que uno se enferme. Como cree Schnittke, debemos cuidarnos escuchando la música hermosa, no confiar ciegamente en ella, y pensar qué se esconde en su profundidad. Y esta música se percibe de diferentes maneras: algunos serán capaces de advertir un fondo sombrío detrás de las notas dulces, mientras que otros creen sinceramente en unas melodías azucaradas y no se dan cuenta de la creciente ansiedad de la atmósfera.

Escuchando Música para una obra imaginaria, escrita en 1985 para la obra Los demonios de Yuri Lyubímov y basada en el libro de Dostoievski, uno dibuja fácilmente una imagen de la maldad sarcástica; motivo musical que se resucita muy claramente en la imaginación. Sin embargo, Schnittke muestra el mal absoluto muy raramente. Varias disonancias, melodías rotas, transiciones bruscas de la música pueden representar el estado de histeria, excitación, malicia. Pero esto no es necesariamente una expresión del carácter “malo”: puede ser una condición dolorosa del alma buena pero perdida y rota. Muy a menudo la tentación del mal es inevitable en el camino hacia uno mismo y la persona por lo general está claramente consciente de si hace lo correcto o cruza la línea. Y en el segundo caso, la conciencia de aquél se lo recuerda. Incluso, Alfred Gárrievich no juzga el Fausto como algo totalmente perdido, porque no se sabe si sus acciones van a tener consecuencias buenas o malas.

Durante sus estudios de posgrado Schnittke continúa conociendo la música moderna de vanguardia, promovida en las reuniones con Denísov. Durante estas juntas escucha una gran cantidad de obras prohibidas, lo que abre los ojos de muchos compositores a la “otra” música del mundo. Más tarde muchos llamarán a Schnittke “vanguardista” aunque él lo negaba y, sin embargo, el impacto de las nuevas tendencias musicales, así como la superación de las estructuras clásicas, se refleja claramente en las obras del compositor. No satisfecho con las posibilidades de la técnica del serialismo,[xii] Schnittke comienza a buscar nuevas formas para desarrollar su creatividad. Desde la segunda mitad de los años 60 Schnittke combina lo que es incongruente —la música de diferentes épocas y diferentes estilos—; esto se convierte en un elemento central de sus obras y lo nombra con un término nuevo: “poliestilismo”.[xiii]

En 1968 escribe Serenata para violín, contrabajo, clarinete, piano y percusiones, donde a las estructuras musicales clásicas se añaden improvisaciones de jazz, valses, foxtrot y polcas. En el mismo año, en la Sonata no. 2 para violín y piano (Quasi una sonata) se revela plenamente la capacidad de Schnittke de representar diferentes épocas y combinar elementos de sonidos incompatibles y distintas técnicas de composición en un solo espacio musical. La Suite de Gógol, escrita en 1980 con motivos de la obra gogoliana El inspector general, fue ejecutada por una orquesta con grupos extensos de percusión y teclados, guitarra eléctrica y bajo. Los sonidos de estos instrumentos entretejidos con la melodía de un clavecín, la original voz de órgano y motivos de tango crean una versátil atmosfera musical muy inusual. El clavecín suena muy a menudo en sus obras y se crea una interesante mezcla de música barroca con estilos modernos. Por ejemplo, en el Concerto Grosso no. 1 (1977) el tango va introducido por un clavecín —un choque estilístico: la “musicucha” de la calle contrastada con el arte barroco. Al respecto, Schnittke dijo: “El reto de mi vida es la reducción de la brecha entre E (Ernst – música seria) y U (Unterhaltung – música entretenida), y no importa si me rompe el cuello al lograrlo. Me estoy imaginando una utopía de estilo uniforme, donde los fragmentos de E y U no son unas salpicaduras de broma sino elementos de la diversa realidad musical”.[xiv]

Una de las razones importantes por las cuales Schnittke trató de combinar en sus obras estilos absolutamente opuestos fue su ocupación profesional en la esfera de la música para cine. Es muy diferente del estilo académico que crea al compositor “algunos inconveniencias, alguna bifurcación”, por lo que está buscando “un lenguaje musical unido”. Escribir música para películas —ocupación en parte forzada— es, en su situación, la única fuente posible de seguridad financiera. La censura musical del gobierno en realidad no se aplica a las películas y el director por sí mismo determina la elección de la música. Esto permite a Schnittke y a otros compositores expresar libremente sus ideas, por lo que es la música para cine donde se expresan mucho los estilos occidentales que durante gran tiempo fueron prohibidos en el espacio oficial de la música. Aunque la actividad de composición cinematográfica sea la segunda tarea de Schnittke, no es de importancia menor: muchos temas de sus bandas sonoras los utiliza en sus obras de concierto, lo que sin duda confirma su importancia.

Después de la caída de “la cortina de hierro” Schnittke fue ampliamente reconocido en Rusia y se convirtió, quizás, en el compositor nacional más ejecutado y sus composiciones clásicas publicaron en gran número. Con su extraordinaria música logró penetrar en lo más profundo del alma humana y aún excita las mentes de los amantes de la buena música. Dilemas de la paz y la cultura, el bien y el mal, la fe y el escepticismo, la vida y la muerte llenaron sus trabajos y convirtieron su obra en una expresión emocional de la filosofía.

En definitiva, puede decirse que la música de Schnittke sin duda ha sobrevivido a su tiempo y va sobrevivir al nuestro.

 

Fotografía de: http://www.gewandhaus.de/orchester/geschichte/komponisten-galerie/.

 

Notas

 

[i]Lebrecht, Norman. (1985) The Book of Musical Anecdotes. New York: Simon and Schuster.

[ii]Gerald S. Fox. (2005) Musings on Mahler’s Ninth Symphony. Mahlerfest (XVIII).[En línea] Recuperado el 19 de noviembre 2014 en: http://www.mahlerfest.org/mfXVIII/notes_musings.htm.

[iii] A pesar de que la sinfonía de Beethoven fue titulada novena, en realidad era la no. 10, porque “La Sinfonía Coral” no lleva número. En 1896, sin terminar su última (novena) sinfonía, muere Anton Bruckner. Si tener en cuenta su Sinfonía no. 0, esta última en realidad fue la décima.

[iv]La última sinfonía de Dvorak, aunque fue publicada bajo el número 5, en realidad fue la novena. La Novena Sinfonía de Schubert durante mucho tiempo había sido conocida con el número 7.

[v]Michael Juk. (2012) The curse of the ninth symphony. CBC music (12 Feb, 2012). [En línea] Recuperado el 19 de noviembre de 2014 en: http://music.cbc.ca/#!/blogs/2012/2/The-Curse-of-the-Ninth-Symphony.

[vi]Илья Овчинников [OvchinnikovIlya]. (2009) Близко к потустороннему. ЗагадкаДевятойсимфонииШнитке [Cerca de lo sobrenatural. El enigma de la Novena Sinfonía de Schnittke]. Частныйкорреспондент [Correspondiente especial] (26 Nov, 2009). [en línea] Recuperado el 19 de noviembre de 2014 en: http://www.chaskor.ru/article/blizko_k_potustoronnemu__12828

[vii]АнатолийАгамиров [Agamirov Anatoliy]. (1998) УмерАльфредШнитке [Murió Alfred Schnittke]. Аргументыифакты [Argumentos y hechos] (no. 32). [en línea] Recuperado el 19 de noviembre de 2014 en: http://gazeta.aif.ru/oldsite/929/art004.html

[viii]ВикторияГанчикова [Ganchikova Victoria]. (1998) СкончалсяАльфредШнитке [Falleció Alfred Schnittke]. РусскаяМысль [Pensamiento ruso]. [en línea] Recuperado el 19 de noviembre de 2014 en: http://russianmind.eu/skonchalsya-alfred-shnitke

[ix]Т. С. Урбах [Urbakh T. S.]. (2014) ХроникажизниитворчестваАльфредаШнитке [Crónica de la vida y del trabajo de Alfred Schnittke]. МосковскийГосударственныйИнститутМузыки [Universidad Estatal de Música de Moscú]. [en línea] Recuperado el 19 de noviembre de  2014 en: http://www.schnittke-mgim.ru/about/Alfred_Schnittke/

[x]Loc. cit.

[xi]ИванКудряшов [Kudryashov Iván]. (2005) ИскушенияпоШнитке [Tentaciones sobre Schnittke]. Ликбезлитературныйальманах [El programa educativa – Almanaque de literatura] (no. 20). Recuperado el 19 de noviembre de 2014 en: http://www.lik-bez.ru/archive/zine_number4478/zine_clever4483/publication4510

[xii]El serialismo es un método de composición musical que, como su nombre indica, utiliza series, esto es, grupos de notas sin repeticiones que siguen un determinado orden: http://www.esacademic.com/dic.nsf/eswiki/816951

[xiii]El poliestilismo (también llamado eclecticismo) es un género reciente de la música académica contemporánea y consiste en el uso de múltiples estilos o técnicas musicales, y es considerado una característica posmoderna que comienza a finales del siglo XX y se acentúa en el siglo XXI:  http://es.wikipedia.org/wiki/Poliestilismo.

[xiv]В. Н. Холопова [Kholopova V. N.]. (2003) КомпозиторАльфредШнитке [El compositor Alfred Schnittke]. Rusia: Ed. Arkaim (1-ый эпиграф).