Berlín es la capital del techno por derecho propio. Lo ha sido desde hace cuarenta años, cuando surgió la Escuela de Berlín de Música Electrónica con Tangerine Dream, Klaus Schulze y Ash Ra Tempel a la cabeza, entre otros. Su influencia traspasó las fronteras alemanas y se convirtió en un género internacional con muchos derivados, experimentos y evolución.

Dicho género tuvo una de sus culminaciones en tal urbe la primera década del siglo XXI, con el encumbramiento de la figura del DJ como oficiante del movimiento y con el afamado festival Love Parade, como manifestación cultural y política, el cual llegó a reunir –en su mejor momento– a un millón de asistentes en las calles, hasta que el gobierno de la ciudad le cambió el status de “manifestación” por el de “evento comercial”, circunstancia que lo obligó a disgregarse por el territorio alemán hasta un fatal accidente tumultuario que acabó con él.

La salida del Love Parade significó una crisis para Berlín, ciudad que dejó de percibir la derrama económica que el fenómeno producía, y también fue sumamente lamentable para los DJ, quienes convocaban a cientos de miles de fanáticos en cada emisión del evento.

A pesar de tales circunstancias, los DJ berlineses continúan con su tarea al desarrollar sus diversas propuestas estéticas. Tales son los casos de los sobresalientes Paul van Dyk, Sven Väth, DJ Illvibe, Boys Noize, Nic Chagall, DJ Hell, Apparat, et al.

Este último ha crecido en nombre y propositivamente, con una obra que evoluciona y trasciende sin cortapisas. Desde el púlpito de lugares como el celebérrimo club Berghain o el Tresor, dicho DJ ha cumplido con ambas cosas y su futuro es más que promisorio.

Apparat es el nombre con el que actúa Sascha Ring, un músico, productor y DJ berlinés que nació el 27 de junio de 1978. En sus actuaciones utiliza lo mismo una laptop que teclados electrónicos o guitarra y percusiones programadas. Se ha mantenido activo desde 1996 hasta el presente, con poco más de media docena de apreciados álbumes en su haber: de Multifunktionsebene a The Devil’s Walk, pasando por Trial and Error, Duplex, Walls y los comunitarios Live, DJKiks y el muy celebrado Orchestra of Bubbles (en colaboración con Ellen Allien). Eso en lo sucinto.

En lo estético, comenzó dentro de la corriente techno “orientada a las pistas de baile”, para luego dar el salto al ambient y finalmente, en una tercera etapa, convertirse en un ilusionista sonoro, en un diseñador de sonidos bajo el rubro tanto del glitch como del IDM. Es decir: de lo abstracto a lo preciso y de lo monocromático a lo colorido. Así ha evolucionado Sascha Ring a lo largo de casi dos décadas, produciendo sonidos tan introspectivos como cautivadores.

El ambient ha sido usado por él como fuente de renovación constante; como un puente entre la experimentación sin concesiones y los esquemas de utilidad como DJ, plataforma sonora que genera, con elementos de ambos, un espacio propio con intenciones de alta decoración. Texturas suaves y sensaciones positivas para hacer que el escucha se envuelva en atmósferas de lugares cálidos y exóticos, aceptando la dilatación del tiempo, o con ese glitch forjado en la cantera berlinesa, poco dada a lo incierto y sí a lo tangencialmente trance, al miniaturismo electrónico y a la tridimensionalidad espacial.

Ahora, básicamente, se encuentra en el llamado techno inteligente (IDM, por sus siglas en inglés), el de consumo individual y bien pertrechado en las huestes de quienes buscan la liberación de los bpms. Con ello ha creado un “organismo no natural” que devora y recicla estilos con un oscuro sentido del humor. Apparat echa mano de ello como un auténtico diseñador de urdimbres y evocaciones. Sus temas resultan en melodías de trazo accesible, beats claros y estructuras de querencia pop. Un todo que conforma su reconocida unidad inquebrantable.

Apparat es un oficiante de la sonoridad, un personaje que se mueve por todos estos escenarios y un fenómeno en evolución del siglo XXI que está muy consciente de que todo es aplicable a la cultura del club sin perder un ápice de sus retos a futuro.