OLD IDEAS

Sony Music

Old Ideas es un tesoro lleno de belleza y sarcasmo, de agudeza analítica y de capacidad para conmover lo más profundo del alma. Son viejas ideas que en realidad resultan nuevas. Porque no estamos ante un remake de los primeros discos de Cohen. Aunque permanece el inconfundible estilo que conocimos en álbumes como Songs of Leonard Cohen (1968), Songs from a Room (1969) y Songs of Love & Hate (1971) o incluso en The Future de 1992, la voz resuena más gutural que nunca y hay un alcance y una profundidad hasta ahora inéditos. Es claro que el hombre sabe que se encuentra en la última etapa de su existencia y por ello le canta a la vida y a la muerte, al amor y a la enfermedad. Pero no se crea que lo hace de manera triste y decepcionada. Todo lo contrario. De hecho, estamos ante uno de los trabajos más optimistas y coloridos de este músico, con canciones llenas de momentos lúdicos y de admirable entusiasmo en los que se permite burlarse de sí mismo con alegre desenfado pero también expresar frases de inusitada esperanza.

Old Ideas da inicio con “Going Home”, en la que una música sublime es el marco para que Cohen cante con voz a la vez tierna y cavernosa frases en las que habla de sí mismo en tercera persona: “Me encanta hablar con Leonard / es un deportista y un pastor / Un perezoso bastardo que vive dentro de un traje… / Él quiere escribir una canción de amor / Un himno al perdón / Un manual para vivir en la derrota”. El hermoso coro femenino no hace sino servir como contrapunto frente al auto escarnio.

De ese modo va transcurriendo este disco que mucho tiene también de religioso y místico. Así lo demuestran temas excelsos como “Show Me the Place”, “Amen” o esa absoluta y exultante maravilla que es “Come Healing” (si esos coros no son interpretados por ángeles, de verdad no sé de dónde provienen).

Hay lugar en el álbum para la música tradicional norteamericana, ya sea el blues (en la sabrosísima y cachonda “Darkness”), el folk (en la preciosa y desencantada “Crazy to Love You”), el folk campirano (en la falsamente ingenua “Banjo”) o el country western (en la evocadora “Lullaby”, una curiosa canción de cuna que parecería sacada del Nashville Skyline de Bob Dylan).

Se dice que Leonard Cohen dejó varias composiciones fuera de este trabajo y que las guarda para un siguiente plato. ¿Será un segundo Old Ideas o se tratará de algo que pudiera llamarse New Ideas? Tal vez no pase mucho tiempo antes de que lo sepamos.