MexiCol 1Por David Cortés

Carlos Cuevas (favor de no confundirlo con el cantante homónimo) trae la música en la sangre. En 1992, junto con Liber Terán, fundó Los de Abajo (LDA), esa banda que encontró en la world music la plataforma ideal para mostrar un sonido festivo y contagioso al mundo. Cuevas y sus teclados permanecieron más de tres lustros con LDA, pero paralelamente cursó el taller de jazz de la Escuela Superior de Música, tocó en bandas como Caliente!, Cantera Jazz y al lado de cantantes como Regina Orozco y Alejandra Robles. Un aprendizaje que pronto cosechó sus frutos.

Hace unos años formó, junto con Fabián Cocho (otro ex LDA), el grupo Bucareli, en el que ambos exploraron sus afanes con el jazz de tendencias afrocaribeñas en un disco titulado Nu jazz (H Records, 2006) de excelentes hechuras. En 2011, el tecladista editó MexiColombia Fusion Project (Intolerancia), un disco diferente a su producción anterior y en el cual los ritmos de México y Colombia se entrelazan para crear un híbrido que, lejos de resultar extraño, muestra la hermandad sonora existente entre ambos países y aquí perfectamente fusionada.

MexiCol 2Para Cuevas, el paso de Bucareli a MexiColombia no representa un salto: “La principal motivación al formar LDA fue la de los ritmos latinos (salsa, cumbia, merengue, ska, reggae). Mis primeras composiciones profesionales fueron sobre esos estilos, así que yo nunca me he desligado de los ritmos y músicas hispanoamericanas, aunque en un periodo amplio de mi vida sólo escuchaba jazz que es otra de mis grandes pasiones”.

MexiColombia reúne a más de cincuenta músicos de ambos países. El disco tuvo su génesis en una beca de residencia artística que Cuevas obtuvo del FONCA-Ministerio de Cultura de Colombia en 2009: “Durante dos meses viajé por muchas regiones de la costa atlántica colombiana, conociendo, tocando y grabando músicas como mapelé, bullerengue, cumbia, gaita, bambuco, champeta y encontré diversas similitudes con músicas mexicanas, ya sea por una influencia directa o indirecta”.

Al entrar a este disco, a uno lo espera el rostro del mestizaje. El tema inicial, escrito por el propio Cuevas y titulado “Cumbia Mexicolombia”, es una síntesis de lo que se encontrará más adelante: cortes festivos (“¡Viva Palenque!”, “Tres clarinetes”), canciones en las cuales se respira el ambiente cotidiano de donde fueron paridas (“Decima”), temas tradicionales bellamente cantados (“La Llorona”, interpretada por Alejandra Robles, alcanza grados sublimes).

Por alguna extraña razón, MexiColombia me recuerda a Imaginary Cuba (Wicklow, 1999), un trabajo del bajista Bill Laswell; pero allí donde el último llevó un proceso de desconstrucción a partir de los sones cubanos, aquí Cuevas tomó canciones tradicionales y al conjuntar un par de visiones, las reconstruyó, aunque sin deformar su estructura. En apariencia, parecen versiones; pero conforme se desarrollan, se manifiesta su naturaleza híbrida, se respira el pulso de dos sentimientos afines, pero también con sus diferencias, y eso se hace más evidente en los temas tradicionales (“El binde”, “La morena”).

En aquellos temas de la autoría de Cuevas, quien habla es un compositor diestro en las rítmicas latinoamericanas, pero que aquí absorbió la música colombiana hasta casi hacerla suya y eso se advierte en cortes como “Paisaje sabanero” o “Le Kiane Kele Kontaminu”, esta última imbuida por el espíritu africano. Y eso, también, convierte a este proyecto en una empresa difícil de llevar a cabo en directo: “Es complicado reunir a este combo. Son cuatro músicos de Colombia y cuatro de México, pero el concepto es binacional y así es como tiene que sonar. Con todo respeto a la cumbia mexicana, pero el enfoque de los músicos colombianos hacia su música es muy original e irremplazable, así que el grupo sonará cuando existan las condiciones para ello. No tenemos prisa ni afanes en ese sentido. Pero te puedo decir que estoy muy ansioso por presentar este proyecto en México y en otras partes del mundo. Cuando escuchen el poder de esta banda en directo, se darán cuenta de lo que hablo”.

Incansable, Cuevas lanzará un nuevo disco de Bucareli y aún no se apagan los ecos de MexiColombia y ya planea una segunda placa, cuyo título tentativo es Sonidos del Pacífico MexiColombiano: “Ahora voy hacia el Pacífico, lugar de inmensa riqueza musical negra y lo que se atraviese en el camino”.

 

 

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