Danza urbanaPor David Cortés

El trío es una formación básica del rock; sin embargo, en México no abundan los ejemplos de agrupaciones actuales de rock progresivo formadas bajo ese formato. Para ser realistas, en este país no abundan las bandas de rock progresivo. Tal vez por eso resulta emocionante encontrarse con tres músicos reunidos bajo el nombre de Govea y que cultivan el género en su vertiente más tradicional.

Probablemente el nombre suscite confusión, pues remite a un individuo y no a una colectividad, pero si bien los nombres designan, también es cierto que a veces son una comodidad. Cierto, Salvador Govea, desde sus teclados, dirige a esta embarcación, pero puede hacerlo porque sabe que en el trayecto cuenta con compañeros de viaje confiables: Luis Arturo Guerrero en el bajo y Víctor Baldovinos en la batería (sí, el mismo de Iconoclasta y otros proyectos).

Uno de los principales atributos de este trío, decíamos, es su devoción por el rock progresivo, entendido éste en su sentido más amplio. Aquí, la posibilidad de experimentar está abierta y esa apertura proporciona toda una gama de matices y si no quedara claro en la música de Danza urbana, el debut discográfico de la agrupación, bastaría con una declaración, esa suerte de manifiesto que recorre a cada una de las notas de esta primera producción: “No nos importan los estilos puros (si es que existen), nos interesan sus encuentros, sus intersecciones”.

No vale la pena subrayar lo evidente, hablar del virtuosismo de los ejecutantes y de la complejidad de las composiciones. Más valdría señalar la capacidad que el trío tiene para pintar imágenes, para proponer paisajes. Cada uno de los cortes de este disco es como una historia. Así como en “Danza Urbana” sentimos a un imaginario personaje deambular, acelerar y aminorar el paso según se lo marcan sus deseos, en “Convergencia” asistimos a un encuentro, a un feliz encuentro a juzgar por los sonidos, y así sucesivamente, cada corte es una invitación a la imaginación, invitación en la que el sonido del teclado de Salvador Govea es de lo más destacado. Es un sonido vintage, pero que pocos tecladistas mexicanos han conseguido alcanzar en su trayectoria.

Govea, el grupo, es amable, invita al escucha, lo atrae, pero nunca es complaciente. Tiene la capacidad de hacer aparecer como sencillo aquello que desde su origen posee una naturaleza compleja. En las manos de este trío, el rock progresivo regresa a sus fuentes originales, a su sentido primigenio, pero evita sus clichés. En esta combinación nacida de la sabiduría hay guiños a los padres fundadores, pero no imitaciones; son eso, guiños, sobre todo a los grandes tríos que han dejado su huella en la historia.

Con Danza urbana concluye un primer paso iniciado en 2007 cuando comenzó el peregrinar de este trío que en ese entonces tenía otro nombre y que luego de dos años se muestra transformado. Pero estas transformaciones han sido sanas. Este primer peldaño, esperamos que sea el inicio de una fructífera carrera. Siempre es bueno el nacimiento de un grupo de rock progresivo y este disco es una adición importante a la tradición de un género que en México se ha gestado a contracorriente. Esto bastaría para saludarlo con alborozo, pero la calidad del álbum y de sus autores nos permite alentar esperanzas en el futuro.

 

 

2 comentarios en “Un renacer progresivo

  1. Tener el disco de Govea es regresar en el tiempo para hallar de nuevo el sonido característico de los teclados del progresivo, especialmente el de Keith Emerson, sin embargo hay que decir que el sonido de Govea muestra originalidad. Felicides al grupo. SAludos.

  2. No estoy de acuerdo con esta opinión, es lo que hay y felices somos los que nos atrevemos a ser progrockers cual renacer? Excelente banda mexicana como para que te des una vuelta a leer las opiniones en http://www.progarchives.com/artist.asp?id=5485 y si sacan un solo disco sera una gema mas para el Rock Progresivo¡¡¡ Saludos¡¡