re jazzPor Sergio Monsalvo C.

La creciente inflación de prefijos (trans, neo, ultra, supra, sub, anti…) que vivimos en este tiempo de siglas revela, con mucha claridad, no sólo la posibilidad de elegir entre su infinito arsenal, sino también de ubicar el lugar espacio-temporal en el que nos encontramos: el final de un trayecto llamado pos (modernidad) y el despegue de lo híper (moderno).
La música y sus prefijos son distintas formas de visualizar a la realidad que, aunque a muchos no les gusten las etiquetas, hablan de cosas y sensibilidades en su acercamiento a ella. Cada uno tiene su universo, su cosmovisión, su razón de ser. Todos requieren de explicaciones y definición. Todos están sustentados en filosofías comunes o individuales. De esta manera llegamos al prefijo “re”, palabra clave para nuevas relaciones y que entre otras cosas simboliza dos situaciones: la reformulación y el reparto sonoros.
Una agrupación que representa a la perfección lo anterior es el trío alemán [re:jazz], integrado por Mathías Vogt (piano y teclados), Volker Schmidt (batería) y Andreas Manns (contrabajo). Estos instrumentistas berlineses están inscritos dentro de la corriente del nu jazz, un término que surgió entre siglos y que define a un estilo acústico primordialmente cantado, en mezcla con el soul, el funk y la dance music, con énfasis en la improvisación y que echa mano a discreción de elementos de la música electrónica. Una forma musical muy orgánica, viva y celebratoria.
Paradójicamente, aunque [re:jazz] se presenta dentro del primer paquete, la electrónica no es uno de sus componentes. Sin embargo, su afinidad con dicha escena y las influencias en cuanto a sonido que ha desencadenado en ella lo convierten en una propuesta importante (es una de las máximas expresiones del sonido urbano actual). La suya es sui generis: ofrece versiones jazzísticas de producciones electrónicas sin nexos sincopados. Es decir, son una tendencia de la corriente nu que insiste en que el jazz tenga la mayor relevancia dentro de los temas que reinterpreta y no sea sólo un protagonista secundario como en su vecina electrónica.

Su debut discográfico se dio con Infracom Presents Re:Jazz (2002). Fue el resultado de una petición ex profeso de la compañía discográfica Infracom, la cual pidió al trío que hiciera las versiones jazzísticas más populares de su catálogo electrónico de grupos como Taxi, Artomabar o Cleveland Watkiss. Para ello, invitaron a colaborar a las cantantes Lissa Bassenge, Joy Denalane e Inga Lügen, entre otras, así como al trompetista francés Erik Trufaz. Su siguiente disco, Re:Mix (2004) fue la remezcla de su primer trabajo con la participación de productores de talla internacional como Nicola Conte, Bugge Wasseltoft o Yukihiro Fukutomi, quienes reinterpretaron en clave electrónica sus versiones acústicas. El humor en una vuelta de tuerca con el espíritu de la época.
La saga discográfica continuó con Point of View, la realización acústica de temas de Air, Jazzanova o Kruder & Dorfmeister, por mencionar a algunos, con la participación de Ultra Naté y Jhelisa en las voces y el noruego Nils Petter Molvaer en la trompeta. En Expansion (2006), además de covers, incluyeron composiciones propias (del LP Changing Colours, del mismo año). Un par de años después sacaron a la luz Live At Motion Blue Yokohama (su primer disco en concierto, en 2009 con DVD incluido) y Nipponized, con versiones de artistas japoneses como Ryuichi Sakamoto, Pizzicato Five y DJ Krush, entre otros. Cantos y rítmica experimental para un nu jazz extrovertido y de elegante sonoridad.