the-dead-weatherPor Erick Estrada

Tener a Jack White en el estudio de grabación de al lado debe ser como tener a un probable amante de tu mujer en la misma fiesta. Tarde o temprano puede guiñarle el ojo y hacer que tu matrimonio fracase con un mínimo de esfuerzo… y aún así hay que tener talento.
  ¿Cuántos matrimonios puede romper un gigoló? Se necesita ser Mauricio Garcés y tratar de hacerles el amor a todas, en avalancha…, y conseguirlo ya no requiere solamente de talento, sino de una energía que debe venir de la piel de las conquistadas, de sus entrañas y hasta de sus manías.
  Jack White es eso: el amante gigoló talentoso y todo poderoso que hasta ahora, comenzando por su propio matrimonio, ha roto tres y amenaza con convertir el último en una orgía familiar, festiva y sonora que, como la de Charlie Manson, hará historia por sus modos oscuros y no por ser un modelo a imitar. El nombre de esa orgía es The Dead Weather y él ni siquiera se hace de la voz principal, sino que acecha ahí detrás, como el lobo hambriento, mientras hace sonar los tambores de la guerra, marca el camino como guía guerrero y trata de encontrar el momento para aullar y sacar el grito de ataque. The Dead Weather es la más reciente alineación de la que forma parte Jack White. La agrupación sacó su sencillo en marzo y ahora, en plena gira, deja que escuchemos sus canciones libremente por internet.
  White (cuyo verdadero apellido es Gillis) arrancó tocando en varias bandas y es ahí que midió su capacidad para ubicarse donde le funcionaban las cosas, sin importar que esas cosas tuvieran lugar al mismo tiempo y hoy, como los guerreros samurai que terminan por volver a lo básico, regresa al instrumento que lo sacó de su pequeño comercio en Detroit (una tapicería en la cual marcaba su orientación artística): la batería. En el fin del doloroso siglo veinte, White fue entre muchas otras cosas baterista de Goober and the Peas y hoy, con The Dead Weather, retoma el instrumento con capacidades y experiencias diferentes.
  Después de jugar con bandas como The Upholsters, comenzó a tocar con su esposa en ese tiempo, la mega reina Meg White, hasta que el matrimonio (llamado The White Stripes) terminó porque el míster palomeaba con otros y hacía sentir a Meg que si no iba a su velocidad no la esperaría. La chica tuvo ataques de ansiedad y Jack arrancó otro proyecto con músicos de The Greenhornes (Patrick Keeler y Jack Lawrence), el grupo que tocaba antes que ellos en la gira del disco Get Behind Me Satan (y antes ya había hecho The Do-Wathers con los mismos músicos y Dave Feeney). El proyecto resultó en The Raconteurs y ya lleva dos discazos.
  Hoy, Jack White le coqueteó a otras novias y rescató solamente a Jack Lawrence, se lio con la mismísima Allison Mosshart (de The Kills) y con Dean Fertita (de los Queens of the Stone Age), cogió las baquetas y se puso en las percusiones. Amablemente, dejó que Mosshart se quedara con la voz (no había de otra, la verdad) y armaron la nueva familia orgiástica: The Dead Weather.
El disco entero, Horehound, suena nada mal. Sí, hay mucha música viva en el proyecto. Sí, es sicodélico a la antigüita y sabe a tierra y a whisky. Pero, ¿no estará White abarcando más de la cuenta?
  “El que mucho abarca poco aprieta”, decía mi abuela…, pero mi abuela no conocía a Jack White. Es muy probable que por ese dicho, Jack se haya colocado en las percusiones y dejara el trabajo frontal a alguien que lo hace como pocos seres humanos en este mundo y el lucimiento fálico-guitarrero en dos sensei del asunto. Hoy, White está “detrás”, aunque su espíritu se balancea por las dos bocinas del sonido estéreo de mi computadora.
  Horehound es un disco en el cual raramente se escucha bien acomodada la música de los cuatro integrantes. Es duro, hard roquero, melodioso pero ruidoso, cochambroso y nocturno, campirano pero oscuro; carraspea y repta con desplantes poco apantallantes, pero de una profundidad severa y viscosa. Para comprobarlo, hay que leer bien entre las letras de los nombres de las canciones: “Bone House”, “I Cut Like a Buffalo”, “So Far From Your Weapon”, “Treat Me Like Your Mother”, “Rocking Horse”, “Will There Be Enough Water?” Ahí detrás, como en el video para “Treat Me Like Your Mother”, hay metralla, mucha metralla.
  The Dead Weather hace en estos días una gira y se espera que tome por asalto al festival Outside Lands de San Francisco (en donde estaré puntual para checarlos). Ahí no son cabeza de cartel, pero se asegura que Jack White hará de las suyas, como en todos los festivales donde se para: que toca a las cinco de la tarde y arma la rocanroleada como si fuera media noche.
  ¿El que mucho abarca…? Se me olvidaba decir que Horehound fue producido por él, Jack White, según la Rolling Stone, el décimo séptimo mejor guitarrista en la historia de la humanidad.

 

 

3 comentarios en “Jack White: ¿el que mucho abarca?

  1. Y lo cierto es que es innegable que sí, The Dead Weather es un gran proyecto. ¿Cuándo acabará la fertilidad de White, uno de los pocos rocanroleros auténticos que quedan?

  2. Se me ocurrio de repente imaginarme a Jack White y a Dave Grohl en una banda, Orales…

    Horehound es un discazo, no inventa el hilo negro pero por lo menos hace un gran bordado.

    Saludos