LesPaul_picPor Hugo García Michel

Cuando se escucha el nombre Les Paul, mucha gente piensa automáticamente en un modelo de guitarra Gibson, como el que usan Jimmy Page, Jeff Beck o Slash. Pocos, en cambio, saben que Les Paul –quien falleció hoy 13 de agosto, de neumonía, en la ciudad de Nueva York- era una persona de carne y hueso y que si esas maravillosas guitarras se llaman igual que él no es por casualidad, sino porque este hombre, nacido en 1915, fue quien las ideó, las diseñó, las desarrolló y además las tocó con su singular estilo.
  Lester William Polsfuss era su nombre real y nació en Waukesha, Wisconsin, hace 94 junios. A los trece años ya tocaba el instrumento de seis cuerdas en los bares de mala muerte conocidos como honky-tonks y a los diecisiete abandonó la escuela para integrarse a la Sunny Joe Wolvertton’s Radio Band de la ciudad de St. Louis. Ya en 1934, con el nombre de Les Paul, emigró a Chicago para convertirse en una estrella de la radio y ser comparado con contemporáneos suyos como el mismísimo Django Reinhardt.
  Sus primeras grabaciones las hizo en 1936, como guitarrista acústico de la cantante de blues Georgia White. A Paul le molestaban las limitaciones del instrumento y comenzó a idear la manera de amplificar su sonido mediante adaptaciones eléctricas. Fue de ese modo que decidió construir una guitarra eléctrica.
  “Lo que yo quería era aumentar la vibración pura de las cuerdas sin la resonancia de la madera”, comentó alguna vez. Con el apoyo del dueño de la compañía Epiphone, Epi Stathopoulo, en 1941 Les Paul pudo desarrollar a plenitud todas sus ideas y creó su primer modelo original, al que bautizó como “The Log” (el tronco). Antes ya había corrido algunos riesgos, pues apenas un año atrás, mientras realizaba algunas pruebas, recibió una fuerte descarga que estuvo a punto de hacerlo morir electrocutado. Debió pasar dos años en rehabilitación y sin poder tocar la guitarra en forma, pero el accidente le evitó ir a la guerra, aunque sí se enroló y en Hollywood prestó servicios a la radio de las fuerzas armadas.
  A mediados de los cuarenta, retomó su carrera como jazzista y comenzó a desarrollar su propio estilo interpretativo. Al frente del Les Paul Trio, lucía su guitarra eléctrica y en 1945 logró su primer éxito en las listas de popularidad con el tema “It’s Been a Long, Long Time”, cantado por Bing Crosby. Al mismo tiempo, sus inquietudes de explorador tecnológico lo llevaron a inventar diversas técnicas de grabación en estudio, sobre todo en el doblaje de pistas y en la alteración en la velocidad de las mismas, lo que puede escucharse en viejos temas experimentales como ¨Lover (When You’re Near Me)”, grabado en 1947 y que conmocionó a los especialistas de la industria discográfica de aquella época.
  Una anécdota pinta de cuerpo completo a la pasión que Les Paul tenía por la música y sus posibilidades. En 1948, sufrió un accidente automovilístico que le provocó una fractura en el codo y el brazo derechos. A la hora de enyesarlo, el hombre convenció a los médicos de que lo hicieran en un ángulo que le permitiera continuar tocando la guitarra y así fue: pudo seguir interpretando su instrumento aun con la extremidad cubierta por una férula.
  En 1950 grabó a dueto con su futura esposa, Mary Ford, su célebre composición “How High the Moon” y lo hizo con un nuevo modelo de guitarra, descendiente directo de “The Log”: la Gibson Les Paul. Dos años más tarde, sacó la Les Paul Goldtop, a la que siguieron la Black Beauty, la Les Paul Custom (con cubierta de caoba), la Les Paul Junior y la Les Paul Special (ambas en 1955) y la popular Les Paul Standard que en lo esencial no ha cambiado hasta ahora.
  La guitarra Standard de Les Paul coincidió con la llegada del rock n’ roll y fue adoptada por multitud de guitarristas a partir de entonces, desde los mencionados al principio de este texto (Page, Beck, Slash) hasta otros como Peter Green o Billy Gibbons.
  Descanse en paz este gran genio hacedor de guitarras.