El concepto denominado chamber pop forma parte de una larga tradición de la música popular, la cual se remonta a los años sesenta del siglo XX (una década muy productiva en cuanto a la creación de géneros musicales, como el english baroque, del que procede).

La progresión de tamaña corriente —o mejor dicho, de su postura estética— derivaría poco a poco y a lo largo de los años (y con afinaciones cada vez más sofisticadas) en el actual y cosmopolita pop intime, un estilo que le otorga un lugar privilegiado a la crème de la crème de los autores contemporáneos: Neil Hannon, John Grant, Nick Currie, Antony Hegarty et al.

Se trata de un estilo que requiere lo mismo de armonías vocales que de elementos instrumentales como el harpsicordio, el oboe, la flauta, el violín, el cello, la viola, el arpa, la trompeta, el Grand piano o el corno francés, entre otros, así como de orquestaciones de la música clásica (tanto del periodo barroco como del consecuente romanticismo).

Lo característico de su actual andanza es el afán incluyente. Es el subgénero culto e hipermoderno (que requiere de una apreciación de más de ciento cuarenta caracteres) de una era que se distingue por la convivencia de todas las épocas, en el mismo tiempo y en el mismo espacio, y sus aportadores se inscriben desde el pop clásico al alternativo o indie, pasando a veces, sin ensuciarse las alas, por el estercolero de las listas de popularidad y con infinidad de intérpretes, conceptos y matices.

En esta línea se encuentra también el grupo Get Well Soon, bajo la guía y el liderazgo de Konstantin Gropper. Este compositor, músico y cantante alemán, nacido el 28 de septiembre de 1982 en Biberach an der Riß, Baden-Württemberg, al sur de Suabia (región colindante con Suiza), se caracteriza por varias cosas, entre ellas su gran bagaje intelectual y su perfeccionismo. Ambas cuestiones se reflejan, hasta ahora, en su breve obra que consta de tres álbumes y algunos EP (cinco en total).

Gropper creció bajo la mirada de un padre intérprete de música sinfónica y dentro de una atmósfera plagada de pinturas, libros y cinematografía. A los seis años de edad, ya tomaba clases de cello en el conservatorio de su ciudad natal. Esta educación lo convirtió en un joven culto y con amplias perspectivas artísticas, mismas que buscó concretar dentro de la música popular.

Para ello creó al sexteto Get Well Soon a mediados de la primera década del siglo XXI, con integrantes desprejuiciados tanto del purismo clásico como del popular y con el objetivo de canalizar sus inquietudes literarias, filosóficas y de otras materias recurrentes (estuvo inscrito en ambas carreras en la universidad suaba, pero no le gustaron las clases, el ambiente y la gente y ponerse a componer canciones le resultó más productivo que el medio académico).

Este personaje tan poco convencional comenzó sus andanzas grabando el EP A Secret Cave, a Swan (2005). Durante los tres años siguientes fue ensayando y refinando su propuesta, hasta contar con el material necesario para realizar su primer disco, al cual puso por nombre Rest Now, Weary Head! You Will Get Well Soon, que apareció en enero del 2008 con el sello City Slang.

Al principio, sólo se distribuyó en los países de habla germana (aunque estuviera cantado totalmente en inglés), pero ante las buenas críticas y la aceptación pública, fue lanzado también en el resto de Europa en la segunda mitad de dicho año. Luego tuvieron que pasar otros tres para publicar el segundo trabajo: Vexations (2011), mismo que amplió el horizonte abierto por el primero. Ya en 2016, aparecería Love, su tercer larga duración.

El contenido de los tres álbumes —tanto en sus letras como en su música— está pletórico de referencias, citas y evocaciones culteranas, pero también de crítica social y fino humor que de ninguna manera resulta chocante, puesto que es su ambiente natural (auténtico en un tipo rodeado siempre de libros, música diversa y aficiones cinéfilas).

Así que dentro de sus piezas danzan lo mismo Burt Bacharach que Erik Satie, versos de Baudelaire, pasajes de Sartre, visitas al Museo del Louvre, remembranzas sobre el cine de Herzog, aforismos de Nietzsche o reflexiones sintéticas sobre Séneca, la obra de Wilde, la novela histórica o las portadas de la revista People, entre su variedad temática, todo ello arropado con las atmósferas creadas por un sonido de pop romántico que bulle apasionado, lírico y conmovedor, en medio de cuerdas leves, teclados sugerentes, percusiones enfáticas, coros evanescentes o apoteósicos (con arreglos musicales tan intrincados como una relojería perfeccionista) y la voz del propio  Konstantin Gropper, quien matiza con elegancia cada emoción provocada por los textos.

No obstante, contrario a lo que pudiera pensarse, al igual que su rítmica, muchos de sus estribillos son pegadizos y recordables, como los que utiliza el pop comercial, sin por ello alejarse un ápice de sus objetivos estéticos. La de Get Well Soon, el proyecto y grupo de Gropper, es una manifestación artística de gente curiosa que busca crear algo nuevo a partir de sus muchas influencias de la cultura contemporánea, a veces tan dispares y gozosas como inesperadas.