El pasado domingo 3 de septiembre falleció Walter Becker, fundador, junto con Donald Fagen, del legendario Steely Dan, uno de los grupos más exquisitos e inventivos no sólo de los años setenta de la centuria pasada, sino de la historia del rock.

Guitarrista y bajista de una finura excepcional, Becker deja una herencia que muy pocos han podido retomar, tal vez porque el estilo de la mítica agrupación neoyorquina es muy difícil de imitar, con esa combinación de rock, pop y jazz que produjo álbumes tan excelsos como Countdown to Ectasy (1973), Pretzel Logic (1974), Aja (1977) y Two Against Nature (2000), de los que salieron composiciones hoy clásicas como “Bodhisattva”, “Deacon Blues”, “Dirty Work”, “My Old School”, “Reelin’ in the Years”, “Rikki Don’t Lose That Number” y la canción con la que se dieron a conocer: “Do It Again”.

Walter Becker tenía tan sólo 67 años al morir, por causas que no fueron dadas a conocer aún. Nacido en Queens, Nueva York, en 1950, fundó a Steely Dan en 1971, junto con su amigo y compañero de escuela, el tecladista Donald Fagen, con quien emigró a California ese mismo año. Ambos amaban al jazz tanto como al rock, pero no querían limitarse a tocar jazz-rock y crearon un estilo que incluía los elementos melodiosos del pop de finales de los sesenta y principios de los setenta, más algunas influencias de la música afroantillana que impulsaban bandas como Santana o Malo.

Su sonido fue algo que ningún otro grupo tocaba y los hizo destacar de inmediato, gracias a la riqueza de sus armonías vocales, sus cambios rítmicos y un alto sentido musical que si bien nunca los mandó a las grandes ligas del mainstream, tampoco los hundió en la oscuridad de un underground sólo para cultistas.

Una década duró el sexteto original, hasta que sobrevino el rompimiento a principios de los ochenta. Tanto Becker como Fagen se dedicaron a sus carreras como solistas, hasta que en 1991 se reconciliaron y nueve años después decidieron volver a formar a Steely Dan, para grabar un par de buenos álbumes.

Como músico en solitario, Becker grabó los discos Mose the Fireman (1994), 11 Tracks of Whack (1994) y Circus Money (2008). También produjo el álbum Kamakiriad (1993) de Donald Fagen.

A partir de 2004, los dos amigos colaboraron en diferentes proyectos, hasta que sucedió la sorpresiva muerte de Walter Becker apenas este domingo.

Descanse en paz.