Luego de tomar la escena musical por sorpresa en 2004, hoy Quiero Club es un trío conformado por Priscila González, Luis Fara y Boscop Benavente. El grupo ha llegado a pisar los escenarios de los festivales y foros más importantes de la República Mexicana, Perú, Colombia, Argentina y España. Igualmente, ha cosechado reconocimientos como el #1 de Reactor 105.7 en 2009 por su tema “Minutos de aire” que compusieran junto al legendario Jorge González, así como la Pluma de los IMAS 2014 a mejor disco de electrónica por su LP El techo es el suelo, así como la nominación al Grammy Latino en 2013 por el arte del ese mismo álbum. Ha sonorizado filmes mexicanos como Efectos secundarios, Abolición de la propiedad, Casi divas, María en el país de María y El alien y yo, así como series y películas internacionales como The L Word y Que viva la música. Tras el lanzamiento del sencillo “Oportunidad de oro”, con su video de Realidad Virtual en 360º, y a punto de lanzar su cuarto álbum, Quiero Club continúa consolidándose como una de las bandas más representativas e innovadoras dentro de la música independiente latinoamericana.

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¿Qué representa Gustavo Mauricio para Quiero Club?
Boscop Benavente: Sin duda, una pieza clave en el nacimiento de Quiero Club, un motor que siempre defendió la autenticidad artística de los individuos dentro de la banda.

¿Qué hubiera sido de Quiero Club sin The Moldy Peaches?
Priscila González: Pues como yo en aquella época sólo tocaba el circulo de sol y las mañanitas en la guitarra… Pero creo que de no haber escuchado los Moldy Peaches no hubiera tenido tan clara la idea de que la música es para cualquiera que la quiera, no sólo para los virtuosos, los estudiados o los genios musicales. La música es un regalo que a todos se nos da, es sólo cuestión de abrirlo.

¿Qué recuerdan de aquella grabación del disco No Coke en el estudio de Luigi Marchetti en Santa Catarina?
Luis Fara: Bueno, la historia del “estudio” la inventamos para no vernos tan improvisados, ja ja. En el verano de 2004, Gustavo acababa de regresar de Barcelona y traía la comezón de sacar el tercer compilado de Happy Fi. Para entonces, ya empezaban a popularizarse los software profesionales para hacer grabaciones caseras; de entre nuestros amigos, Gino fue de los primeros en tener ProTools y una Digi 001, así que nos lanzamos a su casa en Santa Catarina y durante un par de días estuvimos grabando “No Coke” y “Pecan Pie”, que eran los únicos temas que teníamos terminados en ese momento. Eran días de mucho calor, así que no faltaban las caguamas y los porros. Recuerdo que la mayor parte del tiempo, Gino, Bosco y Gustavo estaban en la computadora trabajando en la grabación de sampleos o haciendo programaciones en Reason, solamente entrábamos al control room cuando nos llamaban para grabar nuestras partes y al final cuando grabamos los coros todos juntos. Acababa de salir la primera de Spiderman (2002) y recién la había visto; se me hizo fácil sugerirle a Marcela que dijera  “Go tiger!” para empezar “No Coke”. Otro dato chusco de esas mismas sesiones fue que para grabar la batería de “Pecan Pie” no teníamos suficientes bases para micrófonos, así que ahí estuvimos sosteniendo un par de micros Priscila y yo, mientras Bosco tocaba.

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¿Después del ‘Vive Latino’ del 2005 –apenas con un puñado de canciones– fue que decidieron formalizar la banda?
Fara: En general, sí. El Vive Latino provocó una reacción en cadena que nos llevó a tocar de punta a punta a lo largo y ancho de México y a iniciar un proceso que nos llevó a componer más canciones y eventualmente a grabar nuestro primer disco. Pero para llegar a eso pasaron muchas cosas: mientras Gustavo pasaba unos meses en Barcelona, yo había empezado a ensayar con Pris, Bosco y Marcela; cuando Gustavo regresó, yo no tenía idea si me iba a quedar o no con la banda; me daba la impresión que para Gustavo yo era “mucho músico” para Quiero Club (y de hecho no terminé de sentirme bienvenido hasta un par de años después, cuando empezamos a grabar nuestro primer disco). Lo menciono porque entre la grabación en casa de Gino y el VL05 tuvimos un saxofonista (Buba, que llegó a aparecer en el video de “No Coke”) y un baterista (Apache, que tocaba con Bosco en “Arizona”). Estuvimos experimentando un buen a ver cómo se acomodaba mejor la alineación con ensayos y algunas presentaciones en Monterrey. Antes del Vive, Apache ya no estaba y después del Vive Buba también se fue. Pero la experiencia del Vive Latino definitivamente fue intoxicante. Después de ver cómo miles de personas se volvían locas con una banda prácticamente desconocida y con una sola canción sonando en la radio, siento que a todos se nos metió un gusanito que doce años después ya no nos podemos sacar.

¿Cómo es trabajar con el productor Phil Vinall?
Boscop: Definitivamente, si no tienes claro el concepto de dictadura musical que implica darle una canción tuya a Phil, la vas a pasar muy mal, ya que es un productor al que le gusta tomar el papel del emperador de Star Wars y adentrarse a lo más inhóspito de tu creatividad, poniendo en jaque tus ideas, logrando sacar melodías y sonidos que no sabías que estaban ahí. Por eso, a mi juicio, es un gran productor, pues cumple con toda esa magia de técnicas inimaginables de grabación con las que al final construye tu propio sonido.

¿Cómo fue su acercamiento con Jorge González de Los Prisioneros?
Fara: Estábamos grabando lo que sería Nueva América nuestro segundo LP, y a Mopri (Fabrizio Onetto, nuestro manager en ese entonces) se le ocurrió que sería buena idea que Jorge, que estaba viviendo en la Ciudad de México en esa época, hiciera un remix con su proyecto Los Updates. Conforme se fue desarrollando esa idea, a Jorge le pareció que sería mejor que hiciéramos una canción desde cero; se hicieron arreglos para que viajase a Monterrey por unos días y lo demás, como dicen, es historia. Pero conocerlo fue realmente un punto de quiebre para todos. Veníamos de viajar mucho por carretera y en la casetera siempre estaban los éxitos de Los Prisioneros y el Corazones. Jorge terminó por convertirse en un maestro del que todos mamamos; pasamos cuatro o cinco días juntos y aprovechamos al máximo todo ese tiempo: desde su energía en el cuarto de ensayo mientras componíamos, su experiencia en el estudio de grabación, su desempeño en el escenario (porque para aprovechar el tiempo, Los Updates se presentaron en un pequeño bar de Monterrey llamado Garage), su manera de convivir, de conversar… ¡todo! Mamamos todo lo que nos dejó y después de esa experiencia todos cambiamos; un día éramos unas personas y días después otras muy distintas.

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Háblenme de su canal de Youtube, y en específico de sus covers, ¿quién escoge las canciones de Priscila?
Priscila: Pues cada quién escoge las canciones que hace de covers y la verdad yo jamás haría un cover de una canción que no me fascinara. Todas las que he cantado es porque algo mueven dentro de mí, me ilusionan de cierta manera, no importa el género, la letra, la banda, lo que los demás vayan a pensar; nada importa más que lo que una canción te haga sentir.

Aparecen en el libro La Marrana Negra de la Literatura Rosa de Carlos Velázquez y después en la película, ¿tienen algo qué decirle a este escritor?
Fara: Me da mucha curiosidad saber si Carlos es amigo de o conoce a Pipe Llorenz, siento que “El Alien Agropecuario” y esa canción de Pipe, “Indies”, vienen más o menos del mismo lugar; me refiero a de dónde viene la inspiración para que hablen de eso, como si fuera culpa del agua de Torreón. Ambos tomaron a Quiero Club como un elemento de la cultura pop en una  época, cuando, por supuesto, estábamos de moda y llevaron esa idea de “banda de moda” a su obra. Me pregunto si alguna vez se cagaron de risa juntos y dijeron: “¡Sí güey, como esa mamada de Quiero Club!”.

¿Cómo describirían Somos en una sola palabra?
Boscop: Independientes.