Actual conductora del noticiario matutino Al Aire, de Televisa, y del noticiario vespertino Paola Rojas en Fórmula de Radio Fórmula, Paola Rojas es locutora de profesión. En distintas etapas de su vida ha vivido en Florencia, San Diego y Viena. Nacida en el Distrito Federal, estudio periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y una maestría en filosofía en la Universidad Anahuac (“interrumpí una maestría en psicología que espero retomar cuando sea grande”, bromea). Además de todo lo anterior, es también una consumada melómana.

paola-rojas-3


¿Cuál fue el primer disco que escuchaste?
Tengo puros recuerdos horribles. Discos que ponía mi mamá de pura gente que ni canta, como Julio Iglesias o los grandes perdedores del Festival OTI. Aunque también había buenas voces, pero que igualmente no creo haber disfrutado, como Dulce o Vicky Carr. Yo era niña niña, habré tenido tres o cuatro años. Recuerdo también a Lupita D’Alessio y la de “Hoy voy a cambiar”. Soy una fan suya y esta es una confesión culposa. De chiquita la imitaba. Me parece extraordinaria.

¿Cuál fue el primer disco que compraste?
Un LP del Duende Bubulín, quien era igualito a Ernesto Zedillo. La portada me daba miedo. La música me gustaba, pero la foto no. Era horrible: con su casco, sus lentes ¡y una cara de sociópata…! Entonces lo que tuve que hacer fue sacarlo, meterlo en la funda de Burbujas y tirar la de Bubulín.

Sería bueno investigar qué fue de él.
¿Del Duende Bubulín? ¡Creo que le dio por la política!

Y se hizo presidente…
Sí, cambió de giro y anduvo interesado en presidir el Banco Mundial.

paola-rojas-2

¿Cuál fue el primer disco que le envidiaste a alguien por no poderlo tener?
Había muchos, de esos importados que cuando yo tenía trece o catorce años eran muy difíciles de conseguir y que tenían mis primas gabachas. Ellas siempre conseguían cosas increíbles que aquí no se escuchaban. Cuando venían a México, era como un viaje en la máquina del tiempo. Me daba furia y esa como oscura envidia femenina.

¿Cuál es tu disco favorito para manejar?
La verdad no escucho música en el coche. Normalmente voy oyendo noticiarios. Pero cuando me colapso por el stress, tengo que irme a algo muuuy tranquilo. Claro, pero que no me duerma. Hay un disco con arias de ópera, de una cantante italiana llamada Filippa Giordano, quien hace unas versiones maravillosas, muy diferentes, de las arias más taquilleras. A ése sí he acudido más de una vez. Cuando ya me altero de más con los noticiarios y el tránsito, Filippa Giordano es mi favorita.

¿Cuál es el disco que mejores recuerdos te trae?
Cuando salí de la prepa, ese último año de prepa que probablemente ha sido el más divertido de mi vida, hubo un brevísimo boom del reggae y por ahí sonaban un par de rolitas de Bob Marley otras de UB40 que me trasladan directo a cuando iba con los compañeros de mi generación a Ixtapa y otras playas, no me preocupaba por nada y no pagaba impuestos.

¿Cuál es el disco que más te avergüenza tener?
Me han regalado tantos discos por mi trabajo, a lo largo de la vida, que yo creo que me avergüenzo del cuarenta por ciento de ellos. Una vez me regalaron —y además alguien que me conocía bien— un disco de Christian Castro. Yo pensé que era una broma, porque es como regalarle condones a tu abuelita: no los va a usar. Me avergüenza el disco y me avergüenza el momento, porque esa persona me lo entregó y yo me reí… y no había de qué reírse. Había que sonreír y agradecer y yo me burlé.

¿Cuál es el disco que más lamentas haber perdido?
Uno de José Alfredo Jiménez que le regalé a un amigo italiano, cuando yo vivía fuera de México. Me quedé sin manera de escuchar música mexicana y aparte el italiano ni me peló.

¿Cuál es el disco que más te ha influenciado en la vida?
¡El de los poemas de Paco Stanley! No, no es cierto… ¿El qué más me haya influenciado? Pues… No sé… Hace algún tiempo, Cuatro caminos de Café Tacuba… No es tanto que me haya influenciado, pero me hizo descubrir cosas. Como que estaba en disposición… Híjole, no estoy conforme con mi respuesta, pero bueno…

¿Cuál es el disco que prefieres para hacer el amor?
No soy así de ¡aaaaaah…!; por tanto, jamás podría escuchar algo metalero. Cero hardcore. Más bien me imagino un bossa nova, así, rico, que de repente se transmuta en samba. Me encantaría algo de Gal Costa. Su voz genera reacción. De hecho sus discos deberían tener ese warning: “genera reacción”. También cierta música árabe contemporánea con elementos modernos. No recuerdo un nombre en este momento. Pero me iría por lo exótico y lejano.

¿Cuál es el disco que quisieras que tocaran en tu funeral?
Me gustaría que mi funeral fuera un carnaval. Que hubiera músicos en vivo. Que estuviera La Lupita, por ejemplo, y que Lino Nava se aventara un discurso monumental y bien pacheco.

paola-rojas-1

¿Cuáles son los cinco discos que te llevarías a una isla desierta?
Uno: aquel homenaje de los roqueros a José José (Un tributo). Dos: el Cuatro caminos de Café Tacuba. Tres: Las cuatro estaciones de Vivaldi, porque me pone de buenas cuando estoy muy jodida. Cuatro: como no podría llevarme libros y no sabría qué hacer sin Hegel, uno de alguien intenso, como Wagner, para no ser light jamás. Y cinco: una voz femenina que me cuide como mi madre, que me lleve al viaje de vuelta al útero… Ayúdame a pensar.

¿Lupita D’Alessio?
¡Noooo! Ella me remite a mi nacimiento…, ¡pero con forceps! No, no… Necesitaría una voz arrulladora y que abrace. Como Omara Portuondo. Su voz puede convertirse para mí en un símbolo de la Madre Tierra.

(Rescate hemerográfico. Entrevista publicada originalmente en la revista La Mosca en la Pared)