¿Hay géneros musicales malos? ¿No se supone que sólo hay buena y mala música? ¿No es posible que en un género musical, digamos, desprestigiado haya buenas cosas? Tal vez, puede ser. Aunque de ser así, esas cosas “buenas” podrían ser la famosa excepción que confirma la regla. Claro (diría Einstein) que todo es relativo y que hay música para todos los gustos…, incluida la mala música. Veamos (el orden del uno al diez no es necesariamente de malo a peor o viceversa; el lector puede acomodarlos a su libre albedrío).

peores


1.- Country Rap. ¿Pero existe semejante híbrido, se preguntará usted? Pues sí y es una cosa cuando menos… extraña, aunque mucha gente lo abomina. ¿Rap redneck? Algo así, Júzguelo con sus propios oídos.

“Keep It Redneck”. The Lacs


2.- Hair Metal. Aquel supuesto metal amaneradísimo de los ochenta, en el que más que la música importaba el inenarrable aspecto. ¿Se acuerda usted? ¿No? ¿Y de sus power ballads. ¿No? Pues aquí se lo recordamos.

“Nobodys Fool”. Cinderella


3.- Inca kitsch. Es el nombre que se me ocurre para denominar a esta cosa horripilante que se originó en el Perú más subdesarrollado económica y culturalmente, con exponentes tan delirantes como La Tigresa del Oriente o Wendy Sulca y que en México ha influenciado de manera inexplicable a músicos como Natalia Lafourcade y Café Tacuba. Un espanto.

 “Nuevo amanecer”. La Tigresa del Oriente


4.- Crunkcore. Ya hay quienes lo llaman el más detestable género musical jamás creado (para The Guardian “es lo peor que puede haber sucedido en la música”). Mezcolanza patética de nü metal con rap con screamo y lo que a usted se le ocurra, emplea voces gritonas con autotune y cero elementos melódicos o armónicos. Sin embargo, millones de millenials lo aceptan y lo adoptan, omaigod.

 “Bree Bree”. Brokencyde


5.- Bollywood. ¿La peor contribución de La India después del Maharishi que estafó a los Beatles? Los filmes musicales indios se han vuelto una moda en muchas partes y hay quienes hasta disfrutan de su humorismo voluntario. Pero su música, ¡por el poder de Vishnú y Shiva!, qué cosa tan… (no se me ocurre un adjetivo).

“Nimbooda Nimbooda”. Hum Dil De Chuke Sanam


6.- Neo soul y neo R&B. Eso que hoy llaman música soul y rhythm n’ blues muy poco, si no es que nada, tiene que ver con aquel soul y aquel R&B que se hizo sobre todo en los años cincuenta, sesenta y parte de los ochenta. No hay trazos de Aretha Franklin o de Otis Redding, de Tina Turner o de Wilson Pickett, por mencionar a algunos intérpretes de esos años. En aras de la tecnología y la mercadotecnia, el “soul” y el “R&B” descafeinados, pasteurizados y comercializados de hoy perdieron no sólo la calidad musical sino, peor aún, el alma.

“All Eyes on You”. Meek Mill Ft. Nicki Minaj & Chris Brown


7. – Romanticismo chillón. Baladas godinezcas que apelan a un sentimentalismo barato en sus letras y a una cursilería barata, con intérpretes que parecen gimotear en cada canción. Eso para no hablar de la estructura armónica de los temas, tan parecidos entre sí que ya sea Sin Bandera, Camila o cualquiera de esas agrupaciones y/o solistas, todos parecen cantar siempre la misma canción, con sus imprescindibles gesticulaciones faciales que de manera inevitable nos hacen pensar en que todos ellos padecen de estreñimiento agudo.

“Entra en mi vida”. Sin Bandera


8.- K Pop. La invasión del pop coreano es como una plaga capaz de estragar los gustos musicales de millones de jóvenes y reducirlos a su mínima expresión. Copia burda de las boy (y las girl) bands anglosajones e hispanoamericanas (de los Backstreet Boys y las Spice Girls a Menudo y Kabah), esta marabunta de agrupaciones de coreanitios y coreanitas barbilindos es más grave que las amenazas de Donald Trump asesorado por Steve Bannon.

“Last Romeo”. Infinite


9.- Arjona. Ricardo Arjona es un género en sí mismo. Pocos cantautores logran concitar el rechazo, la burla y la crítica demoledora en su contra como este guatemalteco que escribe las metáforas más antimetafóricas de la lengua española. Sin embargo, tiene miles de seguidores que llenan los lugares en donde se presenta. Eso es un mérito. Ay, Arjona…

 “Cavernícolas”. Ricardo Arjona


10.- Post… Post-rock, post-punk, post-grunge, post-dubstep, post-folk y todos los post que a los hacedores de etiquetas se les ocurran. ¿En qué se diferencia el punk del post-punk? Vaya usted a saber, pero qué snob y qué hipster resulta hablar de tanto post, incluidos el post-regional (le juro que existe), la post-cumbia, el post-reggetón y pos… lo que a cualquiera se le antoje (incluida la post-verdad).

 “48 Roses”. Mariachi El Bronx


Post-data: ¿Y el reguetón, se preguntará el lector? Bueno, ese resulta tan obviamente malo —como la música de banda, la grupera o el rockcito mexicano actual— que me pareció un lugar demasiado común. Aunque, quién sabe, tal vez más adelante podamos hacer una segunda lista semejante a la de hoy.

 

 

2 comentarios en “Los peores 10 géneros musicales

  1. Todo iba muy bien y en total agrado. Sin embargo creo que habría que considerar un par de cosas.
    En primera, la música de Bolliwood no puede ser catalogada como un género y mucho menos puesta en una lista de peores géneros ya que ahí ya hay un factor cultural interviniendo. En la India, ese tipo de música sería lo que para nosotros es el pop. Pues para ellos es la cosa más común y fr hecho toda su música es igual. Ergo, creo que la crítica no aplicaría; a mi consideración.
    Otro punto es el Neosoul y Neo R&B. Me temo que ahí se cometió un error con el ejemplo y la definición del género. Ya que el ejemplo mostrado es en realidad Rap contemporáneo cuyos expositores comerciales actuales se han encargado de destruir haciéndolo pasar por R&B. Siendo que lo último bueno de R&B se terminó con el inicio de la década 2010-2020. Y los últimos expositores fueron John Legend y Aloe Blacc.
    En fin, ahí mi punto de vista.