Vivimos más que nunca en la (in)cultura del sencillo. La gente compra y colecciona canciones sueltas como antes jamás se había hecho. Así son las cosas y por lo visto así seguirán, en detrimento de la vieja cultura del álbum. Veamos pues una decena de buenas canciones de rock de este 2016 que prácticamente se nos fue.

cancion

10.- “True Love Waits”. Radiohead.
Una viejísima composición del grupo que hasta ahora, con la aparición de su disco Moon Shaped Pool, fue por fin grabada. Triste y desgarrada, como suelen ser muchos de los temas de Radiohead.


9.- “FloriDada”. Animal Colective.
Divertida, colorida, inventiva. ¿Florida y el arte Dadá? Art-rock de buena calidad, como el que suele ofrecer siempre este deslumbrante proyecto.


8.- “Drunk Drivers/Killer Whales”. Car Seat Headrest. Una composición muy divertida por su cinismo que justifica a los manejadores ebrios. Una fresca novedad.


7.- “Older and Taller”. Regina Spektor. La gran Spektor nunca decepciona a la hora de escribir canciones que atrapan a la vez por su encanto y su sentido del humor. Una delicia.


6.- “L.A. Girlz”. Weezer. El clásico sonido de guitarras de Weezer en una pieza brillante de rock pop. Rivers Cuomo es un compositor que sabe retratar la vida cotidiana de la juventud estadounidense y lo sigue haciendo a lo largo de los años.


5.- “Sister”. Angel Olsen. Preciosa balada que forma parte del estupendo nuevo álbum de la Olsen, quien se confirma como una magnífica autora e intérprete.


4.- “Drone Bomb Me”. ANOHNI. Una niña afgana de nueve años canta con todo el dolor de su alma luego de que un dron mata a su familia. Un composición de protesta contra la guerra y la violencia. Una pequeña obra de arte de Antony Hegarty.


3.- “Dust”. Parquet Courts. Una gran canción que remite a mil cosas y a ninguna en concreto. La atmósfera es enfermiza, provocadora, irónica. El riff de tan simple resulta perturbador. Un gran tema para un gran disco.


2.- “You Want It Darker”. Leonard Cohen. Impresionante. La canción con la que Cohen se dijo listo para irse del mundo, poco antes de su partida definitiva. Una composición impecable, con un beat hipnótico que sirve como marco a la voz cavernosa y a la vez vital del gran canadiense. 


1.- “Lazarus”. David Bowie. Durísima. Implacable. Dramáticamente apabullante. Al igual que en el caso de Leonard Cohen, aquí también Bowie nos anuncia su muerte. Un lujo terrible que pocos pueden darse y menos de una manera así de artística.