¿Cúal es para usted su canción favorita o la más significativa de su vida? Esa fue la pregunta que hicimos a un centenar de personajes de diversos orígenes, actividades, idiosincracias y ambientes y estas son las respuestas que con amable generosidad nos dieron todos y cada uno de ellos.

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Joy Division.
“Love Will Tears Us Apart”
Álbum: Substance (1988)
Escrita por Ian Curtis, Peter Hook, Stephen Morris y Bernard Sumner
No fue sencillo, pero directa e indirectamente en ella se encierra toda una generación, final y completamente distinta a la hippie. En ella están directa e indirectamente grupos y artistas que admiro, desde David Bowie, Iggy Pop, Lou Reed y Jim Morrison hasta Frank Sinatra, Elvis Presley, Jimi Hendrix y Janis Joplin. Ilustra el ascenso y la caída de un grupo de rock y por ella dejé afuera a otras como “Back in Black”, “Ziggy Stardust”, “Bela Lugosi’s Dead”, “Suspicious Minds” y “Busca lo más vital”, de El libro de la Selva. Cuando se escucha en Donnie Darko, es momento glorioso.
Erick Estrada
Crítico cinematográfico

 

Grandmaster Flash.
“The Adventures of Grandmaster Flash on the Wheels of Steel”.
Álbum: Grandmaster Flash Vs. the Sugarhill Gang (1997)
Escrita por Jiggs Chase, Melvin Glover, George Jackson y Sylvia Robinson
Es casi imposible explicar qué hace a una melodía la favorita de uno, pero más o menos podría definir lo qué me hace sentir cuando la escucho. No voy a hablar de Grandmaster Flash, porque la información de ese gran DJ puede hallarse fácilmente por internet y además su canción llegó a mí por casualidad, mientras compraba discos de ofertas. Sólo puedo decir que sería la canción que pondría en mi funeral, porque dentro su disléxico y deslumbrante caos, me brinda paz (sobre todo en aquella parte donde unos niños dialogan con un adulto entre el rumor de un ambiente nocturno) y casi al finalizar la pieza, me quedo con la sensación de que apenas va a comenzar, de que el instante presente es la promesa de un reventón interminable. Podría escucharla mil veces seguidas sin aburrirme jamás. Es la rola más hermosa y perfecta que he escuchado.
Rafael Tonatiuh
Periodista, escritor y místico

 

AC/DC.
“Let There Be Rock”
Álbum: If They Want Blood Youve Got It (1978)
Escrita por Bon Scott, Malcolm Young yAngus Young
“In the beggining, back in 1955/ Man didn’t know about a rock n’roll show and all that jive”. Esta letra casi bíblica caló hondo en mi humanidad de diez años. Estaba jugando resorte en el patio de mis vecinas chilangas que se habían traído cassettes de rock a Veracruz. Eran más grandes que yo y me ganaban al resorte siempre. Pusieron el If You Want Blood Youve Got It que desde la portada me dejó boquiaberta. Angus sangraba con una guitarra atravesada en el cuerpo. La contraportada era peor: el guitarrista tirado sobre el escenario, aparentemente muerto, con la guitarra enterrada en la espalda. Jugábamos resorte y escuchábamos. Cuando vino “Let There Be Rock”, mi cuerpo empezó a temblar con ese riff potente y blusero y con el casi relato oral de Bon Scott, como si fuera creando el mundo: “Let there be sound… and there was sound”. AC/DC me dió mi primer orgasmo musical y sentí por primera vez el poder del rock.
Ali Gardoki
Rocanrolera, productora, promotora cultural

 

Depeche Mode.
“Walking in my Shoes”
Álbum: Songs of Faith and Devotion (1993)
Escrita por Martin L. Gore
Porque me lleva a un pasado muy al frente y a ese sentido de libertad y de poderlo todo. Porque me sume automáticamente en un estado de angustia, nostalgia y me hace sentir viva. Me gusta oírla alto, con los ojos cerrados. Dejarme llevar por la voz de David Gahan que me acaricia y lame los oídos. Me recuerda que estar viva es estar llena de contradicciones, ser imperfecta, cruzar fronteras y perder mucho en el camino. Una canción con el poder de alterar mis sentidos y al mismo tiempo calmarlos.
Kattia Hernández
Productora de televisión

 

Varios.
“Bodas negras”
Escrita por Julio Flórez
Es la canción que me cantaba la negra Milagros, una santera cubana que fue mi nana de niñito, para entretenerme. Se trata de un poema colombiano convertido en bolero e interpretado a lo largo de los años por diferentes cantantes, con buena o regular fortuna. Desde mi punto de vista, es una pieza poética invaluable y auténtica de la cultura dark obscure hispanoamericana. Sus magistrales y morbosas estrofas necrofílicas influyeron gratamente en la formación de mi persona y me generaron un concepto moral y positivo del amor infrahumano y descarnado que va más allá del tiempo y el espacio, lo que me inspiró a inclinarme con agrado por la pluralidad democrática de ese hermoso acto que es la muerte y a apreciar la belleza donde otros ni de chiste la perciben.
Dr. Fanatik
Músico