Hindi Zahra lleva más de un lustro dedicada a difundir el canto contemporáneo marroquí por el mundo. Ese que habla de la realidad de hoy y no del añejo folklore de antaño, ese que se vuelve incluyente con el mundo y no excluyente como lo desean los líderes políticos y religiosos de aquel país. Su canto habla de otra forma de vida para las mujeres musulmanas (y los jóvenes en general) y lo hace desde su propia experiencia intercultural, trilingüe, con la sonoridad de las urbes cosmopolitas.

zahra-01

Esta artista (nacida en 1979 en Khouribga) ha conseguido dar a conocer, en festivales y encuentros musicales internacionales, la demanda de nuevos horizontes de existencia inspirada en las revueltas de la llamada primavera árabe (“De la que hay un antes pero aún no un después, porque las autoridades han realizado una continua línea de trabajo en retroceso”, ha comentado en algún momento). Asegura que las mujeres tienen un papel muy importante en la coyuntura que se vive en dicha región.

Por un lado, están las mujeres que, como madres, son parte y causa del retroceso, debido al constante adoctrinamiento que reciben por parte de los imanes, los predicadores religiosos. Lo canalizan hacia sus hijas, al prohibirles salir del ámbito familiar, ir al teatro o al cine o escuchar música, como si todo eso fuera algo pecaminoso. Son ellas precisamente las que levantan las primeras barreras a las que tienen que enfrentarse las nuevas generaciones.

Por otra parte, están las mujeres para quienes la cultura en general posee una importancia fundamental en el avance social, como es el caso de la propia Hindi Zahra, quien desde la adolescencia se negó a vivir recluida en el ámbito privado y tuvo que optar por la emigración, como muchas otras jóvenes, ante las restricciones. Desde entonces, su actitud ha consistido siempre en actuar, cantar y decir las cosas que piensa con entera libertad. Por eso sus discos no son difundidos en su propio país.

Hindi llegó a París con 15 años, para estudiar la preparatoria y quizás arquitectura (algo que inventó para poder salir de Marruecos e ir a estudiar a Francia). Al director de la escuela a la que llegó en la capital gala le gustaba organizar espectáculos, así que pudo hacer lo que en realidad quería. Aprendió a cantar y a actuar. A los 18 años salió de la escuela y buscó un trabajo para sobrevivir, mientras encaminaba su carrera musical. Lo consiguió como vigilante en el Museo del Louvre.

zahra-02

Su debut discográfico, con el álbum Hand Made (2010), lo cocinó durante tres meses, prácticamente encerrada en la sala de su departamento. Escribió y tocó la guitarra hasta reunir el material que creyó pertinente y obtuvo la oportunidad de grabarlo con el sello subsidiario de Blue Note. No sólo eso, sino que ella misma lo pudo producir y mezclar a su gusto, algo inconcebible para una artista debutante. Tras ser lanzado, el álbum obtuvo varios premios y distinciones.

Hindi es bereber, el nombre original de los primeros pobladores del norte de África. “Los griegos y los romanos nos llamaron así porque no sabían de dónde venía nuestra lengua”, ha explicado. Cantar en ese idioma supone para esta magrebí ligarse a sus raíces y defenderlo para que perviva, mientras que con el inglés y el francés adoptivos que mezcla en su repertorio, le habla al mundo de lo que siente como nueva mujer marroquí.

El éxito obtenido la llevó por el mundo, a múltiples festivales musicales y a la realización de un segundo disco llamado Homeland (2015), en el que colaboran las guitarras de Bombino (tuareg) y del gitano Juan Fernández “Panki”. Es una obra en la que muestra su fino control vocal en las canciones, interpretadas indistintamente en inglés, francés o bereber, con influencias flamencas o del blues del desierto palpitando en cada una de ellas.

Los temas presentados en ambos álbumes poseen una melancolía electroacústica luminosa. El Mediterráneo y lo oriental se destilan en el bluesdel Magreb, el cual, como todo blues, es introspectivo pero sin afanes fatalistas. Además hay también jazz, soul, chanson, folk, pop, todo a la vez. Lo que prima sobre estos estilos musicales es la dulzura vocal, los excelentes arreglos y la frescura de una propuesta musical que entrelaza magistralmente la tradición y la vanguardia.

zahra-03

Hindi Zahra sabe que ese gusto por mezclar sonidos y géneros no es cosa de su generación, sino de varias que lo han ido refinando. A su vez, quiso provocar una ruptura con las barreras excluyentes y tejer algo distinto con los materiales sonoros que la han formado, que además de los sonidos próximos a su vida incluyen música de la Motown, Louis Armstrong, Aretha Franklin o Donna Hightower, a quienes escuchaba a escondidas cuando vivía en Casablanca.

Ha dicho: “Escuchar las músicas de lugares que se desconocen es otra forma de acortar las distancias entre las personas. El miedo a la diferencia es algo terrible y aislacionista”. Hindi Zahra lo está logrando de manera magistral y única.