Coincidente con el Día del Niño (tal vez por eso los medios y las redes sociales no le hicieron mucho caso), el sábado 30 de abril se celebró el Día Internacional del Jazz, proclamado por la UNESCO desde noviembre de 2011.

jazz-2

En más de 190 países de los siete continentes hubo diferentes tipos de festejo. Así, por ejemplo, en  Washington DC se organizó una multitud de actuaciones de jazz, iniciativas de servicio comunitario y programas de educación en escuelas, bibliotecas, hospitales, centros comunitarios y centros de artes en toda la ciudad. Hay que recordar que la capital de los Estados Unidos es el lugar de nacimiento del gran pianista de jazz y director de orquesta Duke Ellington y que la ciudad ha disfrutado de una floreciente escena del jazz durante el último siglo.

En México, en cambio, aunque la idea de celebrar este día pudo ser un buen inicio para impulsar la escena del jazz, sobre todo para el público joven, no se supo que hubiese muchas actividades.

jazz-1

Ello a pesar de que este género es en el país sinónimo de un movimiento artístico que lleva varias décadas y para algunos es incluso un estilo de vida con propuestas que paso a paso han ido creando una audiencia. Incluso podemos hablar de la existencia de un jazz mexicano, en el que la mexicanidad ha dado pie a la creación de nuevos sonidos con una emergente proyección internacional.

En nuestro país, el jazz es una escena consolidada que ofrece una relativamente amplia gama de sitios para escucharlo en vivo. Tan sólo en la Ciudad de México existen clubes como el Zinco Jazz, mientras que en otras partes se celebran festivales como el Festival Eurojazz y hay ciudades que se suelen teñir con los timbres jazzísticos (Xalapa es un ejemplo).

jazz-3

¿Por qué un Día Internacional del Jazz?, se pregunta la UNESCO y ella misma responde.

El jazz rompe barreras y crea oportunidades para la comprensión mutua y la tolerancia.

El jazz es una forma de libertad de expresión.

El jazz simboliza la unidad y la paz.

El jazz reduce las tensiones entre los individuos, los grupos y las comunidades.

El jazz fomenta la igualdad de género.

El jazz refuerza el papel que juega la juventud en el cambio social.

El jazz promueve la innovación artística, la improvisación y la integración de músicas tradicionales en las formas musicales modernas.

El jazz estimula el diálogo intercultural y facilita la integración de jóvenes marginados.