El diario News of the World comenzó a publicarse en 1843, su público eran las clases trabajadoras. En 1969 los dueños lo vendieron al empresario australiano Rupert Murdoch quien, en 1984, lo convirtió en el tabloide dominical del diario The Sun. News of the World, desde el comienzo, tuvo un gusto especial por los crímenes, los escándalos sexuales, casos célebres de abuso de drogas y, en general, notas que encontraban su columna vertebral en subrayar con amarillo los horrores que ocurren en la vida privada de aquellos que la clase trabajadora mira con recelo o con admiración. Debido al escándalo de intervención telefónica y soborno de policías ocurridos en estas semanas, su último número se imprimió el 10 de julio de 2011.

Y pensar que en el futuro el famosísimo tabloide del tal Murdoch, que parecía existir desde siempre y para siempre, quizá sólo sea recordado, y con necesaria nota al pie, por haber aparecido en una canción de los Beatles: es “Polythene Pam” (o “Pamela Poelietileno”) incluída en el álbum Abbey Road (1969) -mismo año en que Murdoch adquirió el periódico. Dice:

Well you should see Polythene Pam:

She’s so good-looking

But she looks like a man;

Well you should see her in drag,

Dressed in her polythene bag;

Yes you should see Polythene Pam.

 

Get a dose of her in jackboots and kilt,

She’s killer-diller when she’s Jacked to the Hilt;

She’s the kind of a girl

That makes The News of the World.

Yes, you could say she was attractively built.

La BBC le hizo varios fantásticos perfiles y una entrevista al joven Murdoch en 1968, apenas en las vísperas de concretar la adquisición de News of the World (y de la producción de Abbey Road). De estas entrevistas sobresale su radical autonomía de lo que describe como la “mentalidad ministerial”, su relación tensa con sus editores, el despido de colaboradores, su involucramiento directo en las tareas periodísticas de los diarios australianos que su padre le heredó y su éxito vendiendo tabloides con “material jabonoso”. Acá pueden verse- sin subtítulos- la primera entrevista en Sydney previa a la adquisición y acá el segundo reportaje en Londres– ya en 1969, después de la adquisición. Las mismas preguntas de entonces son las que se vuelven a hacer ahora para descubrir si la responsabilidad por los crímenes y las faltas a la ética periodística son de tal magnitud que pueden rastrearse hasta el propio Murdoch, el hombre que hoy se ha convertido en uno de los hombres más poderosos del mundo. Uno al que se le han ido acumulando más y más presiones para que rinda mejores cuentas. Un hombre que, en buena medida, encarna al cuarto poder.