KeithJarrettPor Hugo García Michel

No me atrevería a decir que se trata del mejor disco de jazz de 2009, sobre todo cuando enfrente hay maravillas como la caja cuadruple de Ella Fitzgerald y su trío (grabación de principios de los sesenta que no puede sino maravillar a casi medio siglo de distancia) o los álbumes de Steve Kuhn, Dave Douglas, el Quinteto Masada de John Zorn o incluso el sorprendente homenaje que la deliciosa Nelly McKay le hizo nada menos que a Doris Day. A pesar de todo ello, Paris/London: Testament (ECM) es uno de los trabajos más sobresalientes de Jarrett y, para algunos críticos, su mejor álbum (en este caso triple) en concierto, incluso por encima del más que clásico The Köln Concert de 1975.
A lo largo de estos tres discos, el pianista estadounidense se muestra más intenso que nunca y su virtuosismo no sólo deslumbra sino que conmueve, dadas las múltiples variaciones que es posible escuchar durante cerca de tres horas. Uno va del clasicismo preciosista que aproxima a Jarrett con Claude-Achille Debussy a la profundidad anímica y religiosa del gospel, sin dejar de pasar por el jazz puro, el swing a todo tren y el blues más sofisticado y a la vez esencial. El genial músico sabe sacarle toda su delicada belleza a una balada, como sabe sumirse (y sumirnos con él) en las oscuras profundidades de un free jazz. Hay, por supuesto, largas improvisaciones y esas peculiares vocalizaciones que emite de vez en vez, en forma de sonidos guturales, soplidos y diversas interjecciones.

Esperemos que Paris/London: Testament no sea eso: un testamento y que tengamos Keith Jarret para rato. Por lo pronto, uno de los discos de jazz básicos de este 2009 que comienza a ser historia.

 

 

Un comentario en “Keith Jarrett: París/Londres

  1. Jarrett es de Estados Unidos (de Allentown, Pennsylvania, para ser exactos).
    Fuera de esta corrección, gracias por la recomendación