ChinesePor David Cortés
Tiene millones de habitantes, una muralla para defender su territorio, su año lleva nombre de animal, todavía es comunista y se ha convertido en una potencia económica. En realidad, lo que se conoce de China es poco y por ello esta nación aún resulta un misterio, aunque hoy día todo mundo hable de ella.
En Occidente, los sonidos de China también son misteriosos. Los clichés remiten a flautas de bambú, a percusiones, a una música folclórica minimalista forjada en imágenes cinematográficas, trazada más a partir de la imaginación que de un conocimiento real. La geografía roquera prácticamente no incluye a este país. Tampoco la música experimental registra a algún movimiento importante proveniente de aquella nación.
Mas como diría Galileo: sin embargo, se mueve. An Anthology of Chinese Experimental Music 1992-2008 (Subrosa, 2009) es una interesante recopilación que reúne, en cuatro discos, algunas muestras de las diferentes tendencias experimentales suscitadas en las principales ciudades chinas y en Hong Kong, Taiwán, Singapur y Malasia.
Debido al vacío que propició la revolución cultural (1966-1976), la música experimental en China comenzó prácticamente de cero en la década de los ochenta y en ella hubo dos factores determinantes: el dakou y la piratería.
Las compañías discográficas occidententales desplazaban sus saldos a países en desarrollo para ser utilizados como material reciclable, pero en realidad muchos de ellos terminaban en las calles de China. Invariablemente, estos álbumes llevaban un pequeño agujero en el extremo superior izquierdo que recibió el nombre de dakou. El otro factor fue el copiado inmisericorde de películas. Con un mercado en relativa apertura, había dinero y posibilidades de clonar, pero no se sabía qué. La opción fue hacerlo con todo, sin importar si se trataba de películas de serie B o filmes de vanguardia. En la segunda mitad de los ochenta, los habitantes de China se vieron expuestos a un alud de estímulos visuales y auditivos que los marcarían para siempre.

Fue en los noventa cuando se dieron los primeros pasos para la música experimental en China. Escriben Zbigniew Karkowski y Yan Jun en The Sound of the Underground. An Overview of Experimental and Non-Academic Miusic in China, el ensayo que acompaña a estos discos: “En ese momento [1996], él básicamente nada sabía de música experimental y de vanguardia, así como de sus tradiciones; sólo inventó lo que quería, creó los sonidos que escuchaba en su cabeza. En ese sentido Wang Fang es un verdadero pionero de la música experimental en China”.
Si bien los comienzos fueron lentos, a ciegas, sin referentes adecuados y poca tecnología, el arribo de internet terminó con el aislamiento y la posibilidad de escuchar y descargar cualquier cantidad de música que antes les era ajena, causó una explosión sonora en el periodo 2000-2003. No obstante, el impulso no ha sido suficiente para imprimir un camino propio a la música experimental en China. Si aquí están reunidos sus principales exponentes, éstos todavía presentan muchas influencias y la mayoría de los trabajos son derivaciones de tendencias que ya han sido rebasadas en Occidente o tienen en esa zona del mundo un desarrollo extraordinario -una excepción es el grupo de noise Torturing Nurse (www.myspace.com/torturingnurse).
Es de esperar que esta situación se revierta en el futuro, pues el crecimiento de la infraestructura, los intercambios frecuentes entre músicos de China y países europeos, así como la celebración de festivales y el surgimiento de sellos independientes (www.noiseasia.com, www.post-concrete.com), sin duda permitirán la consolidación de una escena que aún se encuentra en una etapa infantil: “Los artistas de China todavía se están comportando como niños que descubren un mundo nuevo diariamente. En el futuro, necesitarán concentrarse en lo que realmente quieren”, concluyen Karkowski y Yan Jun. Mientras tanto, acójanse a este álbum iluminador, porque aunque derivativo, al mismo tiempo es multiplicador: abre muchas posibilidades de exploración y éstas se antojan inagotables.